La familia de Anastacio se enojó con el ministro Pedernera y exigió justicia

En el barrio Echeverría el miedo se adueñó de las calles y los vecinos no se animan a salir.

CONMOCION. La zona del crimen sigue sin retornar a la normalidad.
CONMOCION. La zona del crimen sigue sin retornar a la normalidad.
22 Junio 2003
El dolor y el temor se unieron a la indignación en la familia de Genaro Juan Anastacio, el hombre asesinado de un balazo el lunes en un intento de asalto en su casa de barrio Echeverría. Mientras las paredes de la casa de Venezuela y Sargento Cabral siguen con algunas manchas de sangre, las declaraciones del ministro de Gobierno, Manuel Pedernera, respecto de que "algo anda mal" no cayeron bien. El funcionario aludió de esa manera al hecho de que el acusado, un condenado, haya tenido permiso extramuros y siga delinquiendo.
"El es quien debe decir qué es lo que está mal y cómo va a solucionarlo, es el ministro de Gobierno", dijeron los familiares del hombre de 64 años.
Anastacio recibió un disparo en el abdomen el jueves a las 8.20, cuando dos delincuentes entraron a su casa a través del almacén que su familia tiene en la esquina.
Alejandro Anastacio, de 20 años, fue quien, con su hermano Martín (22), redujo a Pedro Alberto "Pache" Pedroso luego de que le disparó a su padre. El estuvo con el arma del sospechoso, apuntándole, pero no disparó. "No me arrepiento, no sé qué pensar... yo no soy como él, no me imagino disparándole a alguien, matando...", afirmó el muchacho. Su madre, Carolina del Carmen Martínez de Anastacio, contó que fue ella la que les pidió a sus hijos que no mataran al delincuente. "Sí quiero que esté muerto, pero no en manos de mis hijos, sino de quienes deben hacer justicia", dijo.

Encerrados
El barrio, ayer, parecía otro. Las casas estaban cerradas y por las calles se veía muy poca gente. "Estamos todos muy asustados, porque siempre hubo problemas, robos, tiros a cualquier hora, pero lo de Anastacio nos toca muy de cerca", dijo Carmen, quien atiende su quiosco a través de gruesas rejas para evitar robos.
Gabriela, por su parte, contó que el mayor problema es que en la plaza del barrio Echeverría hay muchos chicos drogándose, como en muchas esquinas. "La Policía no hace nada, no viene cuando llamamos, a menos que pase algo como lo de Anastacio, cuando vienen rápido", agregó.
Los familiares de Anastacio quieren que dejen de existir los beneficios extramuros (se le otorga al condenado cuando cumple la mitad de su condena, si tiene buena conducta). "A este se lo dieron para que estreche lazos familiares, pero destruyó a una familia honrada y trabajadora", dijo la viuda.El viernes próximo, la familia convocó a una marcha en reclamo de justicia.

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