22 Junio 2003 Seguir en 
SANTIAGO DEL ESTERO.- La estructura del poder político en Santiago del Estero parece ser muy verticalista y mantiene el esquema típico del peronismo de las décadas de 1940-1950. El asistencialismo no es como en el resto del país; los bolsones y la dádiva son escasos y el clientelismo se basa en el empleo público o en la militancia rentada en el Partido Justicialista.
Así, la Rama Femenina, la Juventud Peronista (dirigida por el diputado sospechado de encubrimiento Carlos "Pololo" Anauate), las 62 Organizaciones y la CGT mantienen el control de las bases y tienen las llaves para entrar o salir del aparato, según explicaron varias fuentes.
"Acá nada está separado, no es que se haya politizado un asesinato. La política, las instituciones y el crimen forman parte de un todo. La separación de poderes no existe, y la defensa de las instituciones es meramente formal, porque lo único que existe es el caudillo Carlos Juárez y su esposa gobernadora", le dijo a LA GACETA Ricardo Isse, quien fue cura católico y diputado provincial.
El dirigente, que estuvo estrechamente vinculado al fallecido obispo Gerardo Sueldo, contó que "la sumisión y la extorsión son las cartas de presentación de este sistema feudal, que en realidad se asemeja más a un sultanato con muchos ?intocables?. Por eso creo que en este caso no se les pasó la mano, sino que todo es así, estos grupos se sienten impunes y con derecho a llevarse al mundo por delante".
Isse responsabilizó por el mantenimiento de esa "estructura mafiosa" al cuestionadísimo comisario general (r) Antonio Musa Azar. "Es una fuerza organizada muy vasta, con ramificaciones entre punteros políticos, remiseros, policías, médicos de hospitales; maneja todo, controla todo", aseguró. "No sé si Azar es el dueño de la droga, pero él tiene recaudadores en todos los rubros, y también en el narcotráfico", aseguró Isse. (Especial)
Así, la Rama Femenina, la Juventud Peronista (dirigida por el diputado sospechado de encubrimiento Carlos "Pololo" Anauate), las 62 Organizaciones y la CGT mantienen el control de las bases y tienen las llaves para entrar o salir del aparato, según explicaron varias fuentes.
"Acá nada está separado, no es que se haya politizado un asesinato. La política, las instituciones y el crimen forman parte de un todo. La separación de poderes no existe, y la defensa de las instituciones es meramente formal, porque lo único que existe es el caudillo Carlos Juárez y su esposa gobernadora", le dijo a LA GACETA Ricardo Isse, quien fue cura católico y diputado provincial.
El dirigente, que estuvo estrechamente vinculado al fallecido obispo Gerardo Sueldo, contó que "la sumisión y la extorsión son las cartas de presentación de este sistema feudal, que en realidad se asemeja más a un sultanato con muchos ?intocables?. Por eso creo que en este caso no se les pasó la mano, sino que todo es así, estos grupos se sienten impunes y con derecho a llevarse al mundo por delante".
Isse responsabilizó por el mantenimiento de esa "estructura mafiosa" al cuestionadísimo comisario general (r) Antonio Musa Azar. "Es una fuerza organizada muy vasta, con ramificaciones entre punteros políticos, remiseros, policías, médicos de hospitales; maneja todo, controla todo", aseguró. "No sé si Azar es el dueño de la droga, pero él tiene recaudadores en todos los rubros, y también en el narcotráfico", aseguró Isse. (Especial)
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