Poca atención en comisarías y calles casi sin vigilancia

EN LA JEFATURA. Cientos de uniformados se congregaron en la sede policial.
EN LA JEFATURA. Cientos de uniformados se congregaron en la sede policial.
08 Mayo 2011
Al detenerse frente a una comisaría se notaba que no era un día más. Aunque nadie lo admitió oficialmente, ayer los policías de la mayoría de las seccionales de la capital sólo atendieron emergencias, para acompañar el reclamo salarial sin abandonar responsabilidades. Algunas dependencias mostraban sus puertas entornadas. "Perdón, ¿están atendiendo?", preguntó una mujer mientras ingresaba a una seccional del norte de la ciudad. "Sí; ¿qué necesita?", preguntó el oficial de turno. Nadie reconoció que trabajaban a medias. Oficiales admitieron que acompañaban el reclamo, pero que las secuelas de la protesta de un mes atrás golpearon las cúpulas. "A los jefes les tiraron las orejas; y nadie reconocerá que no es un día normal", dijeron en una seccional de la periferia capitalina.

"Es una burla lo que hicieron. Demoraron en entregar las boletas de sueldo porque sabían que esto iba a estallar", contó un policía a LA GACETA. Nadie dio su nombre, y pidieron que no se precise el número de seccional. "Lamentablemente, hay represalias", explicó uno. Pese a las protestas se recibían denuncias. Pero prácticamente no salieron a la calle. "Sólo atenderemos hechos de lesiones, como accidentes de tránsito graves. No podemos abandonar las comisarías, porque hay que custodiar a presos y elementos secuestrados", señalaron. La decisión del personal se sintió en las calles. En la ciudad era difícil encontrar uniformes azules patrullando. "Estoy cumpliendo un servicio adicional", explicó un policía que vigilaba un drugstore de barrio sur. Las cámaras de seguridad también estuvieron apagadas.

"Es una burla lo que hicieron. Demoraron en entregar las boletas de sueldo porque sabían que esto iba a estallar", contó un policía a LA GACETA. Nadie dio su nombre, y pidieron que no se precise el número de seccional. "Lamentablemente, hay represalias", explicó uno. Pese a las protestas se recibían denuncias. Pero prácticamente no salieron a la calle. "Sólo atenderemos hechos de lesiones, como accidentes de tránsito graves. No podemos abandonar las comisarías, porque hay que custodiar a presos y elementos secuestrados", señalaron. La decisión del personal se sintió en las calles. En la ciudad era difícil encontrar uniformes azules patrullando. "Estoy cumpliendo un servicio adicional", explicó un policía que vigilaba un drugstore de barrio sur. Las cámaras de seguridad también estuvieron apagadas.

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