La muerte del comerciante provocó dolor e indignación

El PE quiere que se controle más los beneficios a presos. Pedro Pedrozo, quien cometió el homicidio, ya había asaltado a otras dos personas.

21 Junio 2003
El permiso judicial que recibió Pedro Alberto "Pache" Pedrozo para salir de la cárcel, aun estando condenado, provocó el enérgico repudio de los familiares de Juan Gastón Anastacio, el hombre a quien el delincuente asesinó el jueves, durante un asalto, en el barrio Echeverría. "Me quitaron lo más amado que tenía. Me gustaría saber qué van a hacer los jueces ahora. Querría saber qué sentirían si estuvieran en mi lugar", aseguró Carolina del Carmen Martínez, la viuda de Anastacio.
Más de 2.000 personas pasaron ayer por la casa de la familia, en la esquina de Venezuela y Sargento Cabral, para acompañar el sepelio. Todos estaban indignados y reclamaban que se haga justicia. Por eso, advirtieron, el próximo viernes organizarán una marcha para que los responsables de haber permitido que Pedrozo salga en libertad se hagan cargo de su error.
Ayer, además, se supo que Pedrozo había cometido otros dos asaltos antes de matar a Anastacio. Uno fue el que sufrió María Verónica Aredes, en su domicilio de calle Viamonte al 2.600. La otra víctima fue Adriana Neme, a quien golpearon en su casa de Azcuénaga al 2.400.
Pedrozo estaba condenado a cinco años de prisión por robo agravado, pero el 13 de junio pasado recibió un permiso especial de la Justicia para "estrechar lazos familiares". Nunca más regresó. Ayer el ministro Pedernera aseguró que otras 17 personas, que estaban en la misma situación de Pedrozo, se encuentran evadidas tras haber recibido permisos judiciales. "No puedo asegurar que todos ellos hayan protagonizado nuevos hechos delictivos, pero tampoco sería extraño", indicó el funcionario.

"Algo está fallando"
Pedernera pidió que haya más controles, antes de que se le otorgue un beneficio a un preso. "Ese es un resorte del poder Judicial, que está dentro de la ley, y nosotros debemos respetarlo, pero evidentemente algo está fallando", le dijo Pedernera a LA GACETA.
Aceptó, inclusive, que es muy probable que los delincuentes logren engañar a los especialistas encargados de evaluarlos física y psicológicamente antes de que los beneficien con permisos. "Piensan las 24 horas del día en recuperar la libertad, pero aquí no estamos hablando de personas que saltaron un muro para escapar, sino que lo hicieron aprovechando un recurso legal", dijo el ministro. El problema fue planteado al presidente de la Corte de Justicia, Antonio Gandur, quien se habría comprometido a revisar los casos.
"No queremos que esto vuelva a suceder", pidió entre lágrimas Carolina Martínez.

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