27 Abril 2011 Seguir en 
Tenía 29 años la primera vez que "perdió". Ocurrió el 29 de junio de 1984. Ya nadie recuerda detalles sobre aquel hurto, que quedó archivado en un cajón de Tribunales. Pero fue el primero de más de una docena de hechos que tuvieron como protagonista a Luis Manuel "El Rengo Fito" Hernando, el delincuente fallecido el lunes durante un intento de robo en San Andrés.
La muerte del conocido asaltante sacudió al mundo del hampa. "El Rengo Fito" era famoso no sólo en Tucumán; en varias ocasiones, se pidió su captura en otras provincias por robos.
"Era un hombre con códigos, que vivía al margen de la ley. Empezó su carrera delictiva desde muy temprano. Algunos dicen que se inició como ?botero?, y que luego fue subiendo peldaños", lo recuerda un experimentado investigador de esta provincia. Y otro policía no dudó en calificarlo como "un delincuente grosso".
En la sede penal de Tribunales, una mujer que dijo ser su primera esposa habló muy bien de Hernando. "Era un buen marido y un buen padre", aseguró. Pero quizás esa era sólo una de las facetas del "Rengo Fito".
Nació el 30 de mayo de 1955, y su nombre está estrechamente ligado a los asaltantes más famosos de Villa 9 de Julio.
Su planilla prontuarial, a la que tuvo acceso LA GACETA, no miente. Desde hace 28 años, cuando tuvo su primera causa penal en contra, Hernando demostró que había decidido vivir al margen de la ley. Los delitos que figuran en su prontuario de la División Antecedentes Personales son los más variados: tentativa de robo; asociación ilícita y robo, estafa y otros delitos; robo agravado, hurto y amenazas calificada. Por este último hecho, la Justicia dispuso llevarlo a juicio. En 1999 fue condenado a la pena de dos años de prisión en la Unidad Nº III de Concepción. Jamás la cumplió; estuvo prófugo hasta que la causa proscribió.
Pero esta pena leve no impidió que siguiera con su "profesión". Según la Policía, en 2009 se disfrazó de empleado de correos y asaltó una empresa de telefonía celular. Y en septiembre de 2010 le robó $ 250.000 a un distribuidor en Alto Verde, al sur de la provincia. Fue detenido por este hecho. Sin embargo, ya estaba en libertad.
Hernando también tiene causas en otras provincias. Se lo investigó por un asalto a mano armada en una sucursal bancaria en La Rioja, según su planilla. Y también se lo vinculó como partícipe secundario en un robo calificado a la Municipalidad de Termas de Río Hondo, en Santiago del Estero. Por último, su nombre quedó registrado en una causa sobre estafa y cohecho en San José de Metán, Salta.
El lunes perpetró su último atraco. Y la Policía está tratando de ubicar a la banda que lo acompañaba.
Según los investigadores, a Hernando le correspondía un rol específico. Él era el "cerebro" del grupo. Y dicen que era un brillante organizador de robos. "Él se encargaba de conseguir las armas, los vehículos, los boletos de avión y hacía el aguante. Planeaba el atraco y lo ejecutaba. Luego, los integrantes de la banda se fugaban a otras provincias para dificultar la pesquisa", precisó un experimentado policía.
Se sospecha que esto trataron de hacer los delincuentes que llegaron el lunes a la mañana a la estación de servicio que está sobre el kilómetro 1.284 de la ruta 9, llamada "El Empalme". Dos de los cinco ladrones estaban vestidos con elegantes trajes. Habían llegado en un VW Fox oscuro. Y conocían el nombre de varios empleados de la oficina administrativa. "Sabían que el fin de semana largo había dejado mucho dinero en esa estación de servicio", dijo un investigador.
Durante un forcejeo con una de las víctimas, se escapó un disparo que atravesó el pecho de "El Rengo Fito". El arma, que tenía los números limados, quedó junto al cuerpo.
Es probable que los delincuentes supieran que la estación de servicio tenía cámaras de seguridad. Pero, probablemente, no les interesó. El botín era demasiado jugoso: rondaría los $ 500.000. Fue uno de los asaltos más importantes de la década, dicen los expertos.
De todas maneras, la filmación es una prueba vital para la Policía. Por ahora, está en manos del fiscal Alejandro Noguera, quien debe decidir los pasos a seguir en la pesquisa. El comisario Víctor Juárez, Jefe de la Brigada de Investigaciones de la Regional Este, expresó en diálogo con LA GACETA que se trata de una prueba crucial. "Estamos analizando los videos y la información cruzada. Pero tenemos certezas de la identidad de los asaltantes", dijo.
Los policías confían en que aparezca un dato clave. Seguramente, algún delincuente indignado protestará porque abandonaron allí a un "ladrón con códigos".
La muerte del conocido asaltante sacudió al mundo del hampa. "El Rengo Fito" era famoso no sólo en Tucumán; en varias ocasiones, se pidió su captura en otras provincias por robos.
"Era un hombre con códigos, que vivía al margen de la ley. Empezó su carrera delictiva desde muy temprano. Algunos dicen que se inició como ?botero?, y que luego fue subiendo peldaños", lo recuerda un experimentado investigador de esta provincia. Y otro policía no dudó en calificarlo como "un delincuente grosso".
En la sede penal de Tribunales, una mujer que dijo ser su primera esposa habló muy bien de Hernando. "Era un buen marido y un buen padre", aseguró. Pero quizás esa era sólo una de las facetas del "Rengo Fito".
Nació el 30 de mayo de 1955, y su nombre está estrechamente ligado a los asaltantes más famosos de Villa 9 de Julio.
Su planilla prontuarial, a la que tuvo acceso LA GACETA, no miente. Desde hace 28 años, cuando tuvo su primera causa penal en contra, Hernando demostró que había decidido vivir al margen de la ley. Los delitos que figuran en su prontuario de la División Antecedentes Personales son los más variados: tentativa de robo; asociación ilícita y robo, estafa y otros delitos; robo agravado, hurto y amenazas calificada. Por este último hecho, la Justicia dispuso llevarlo a juicio. En 1999 fue condenado a la pena de dos años de prisión en la Unidad Nº III de Concepción. Jamás la cumplió; estuvo prófugo hasta que la causa proscribió.
Pero esta pena leve no impidió que siguiera con su "profesión". Según la Policía, en 2009 se disfrazó de empleado de correos y asaltó una empresa de telefonía celular. Y en septiembre de 2010 le robó $ 250.000 a un distribuidor en Alto Verde, al sur de la provincia. Fue detenido por este hecho. Sin embargo, ya estaba en libertad.
Hernando también tiene causas en otras provincias. Se lo investigó por un asalto a mano armada en una sucursal bancaria en La Rioja, según su planilla. Y también se lo vinculó como partícipe secundario en un robo calificado a la Municipalidad de Termas de Río Hondo, en Santiago del Estero. Por último, su nombre quedó registrado en una causa sobre estafa y cohecho en San José de Metán, Salta.
El lunes perpetró su último atraco. Y la Policía está tratando de ubicar a la banda que lo acompañaba.
Según los investigadores, a Hernando le correspondía un rol específico. Él era el "cerebro" del grupo. Y dicen que era un brillante organizador de robos. "Él se encargaba de conseguir las armas, los vehículos, los boletos de avión y hacía el aguante. Planeaba el atraco y lo ejecutaba. Luego, los integrantes de la banda se fugaban a otras provincias para dificultar la pesquisa", precisó un experimentado policía.
Se sospecha que esto trataron de hacer los delincuentes que llegaron el lunes a la mañana a la estación de servicio que está sobre el kilómetro 1.284 de la ruta 9, llamada "El Empalme". Dos de los cinco ladrones estaban vestidos con elegantes trajes. Habían llegado en un VW Fox oscuro. Y conocían el nombre de varios empleados de la oficina administrativa. "Sabían que el fin de semana largo había dejado mucho dinero en esa estación de servicio", dijo un investigador.
Durante un forcejeo con una de las víctimas, se escapó un disparo que atravesó el pecho de "El Rengo Fito". El arma, que tenía los números limados, quedó junto al cuerpo.
Es probable que los delincuentes supieran que la estación de servicio tenía cámaras de seguridad. Pero, probablemente, no les interesó. El botín era demasiado jugoso: rondaría los $ 500.000. Fue uno de los asaltos más importantes de la década, dicen los expertos.
De todas maneras, la filmación es una prueba vital para la Policía. Por ahora, está en manos del fiscal Alejandro Noguera, quien debe decidir los pasos a seguir en la pesquisa. El comisario Víctor Juárez, Jefe de la Brigada de Investigaciones de la Regional Este, expresó en diálogo con LA GACETA que se trata de una prueba crucial. "Estamos analizando los videos y la información cruzada. Pero tenemos certezas de la identidad de los asaltantes", dijo.
Los policías confían en que aparezca un dato clave. Seguramente, algún delincuente indignado protestará porque abandonaron allí a un "ladrón con códigos".
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