Los movimientos internos en la Unión Cívica Radical (UCR) no se reducen sólo al debate por los espacios en las listas. Por el contrario, un grupo de afiliados que reniegan de esta actitud conformó la corriente "Cambio radical". "Debemos desterrar de nuestro partido el vedetismo político, el cortoplacismo vaciado de contenido ideológico, la espúrea búsqueda de la candidatura por la candidatura misma, y dejar de lado todas las cuestiones que atentan contra el logro del objetivo de una provincia que valga la pena ser habitada", precisaron Alejandro Molinuevo, Arturo Sassi, María Esther Zelaibe, José Seleme, Gabriela Cano y Celia Chehín, entre otros. Plantearon su firme intención de ser protagonistas dentro del centenario partido: "no se puede ser dirigente de la UCR sin ejemplaridad, sin conducta, sin pautas éticas; queremos desterrar del ideario colectivo la concepción de que los políticos recrean sus intereses personales arrodillados ante un mostrador, donde todo se compra y todo se vende".







