Espectacular fuga de 475 presos talibanes

Los insurgentes aprovecharon la oscuridad para escapar hacia la libertad, por un túnel de 300 metros que habían cavado sin hacer ruidos. Según las autoridades, los primeros que lograron salir de la prisión fueron recapturados por las fuerzas de seguridad. Hace tres años había ocurrido otra fuga masiva.

26 Abril 2011
NUEVA DELHI/KABUL.- Un túnel los condujo a la libertad: los talibanes organizaron una espectacular fuga masiva de la prisión de Kandahar, en el sur del país, y quedaron libres 475 insurgentes. Aprovechando la oscuridad se fugaron por un túnel de 300 metros, señaló el director de la prisión, Ghulam Destageer Mayar.

Horas después de la huida masiva podía verse la conmoción en el rostro de las autoridades. Los talibanes trabajaron durante meses en el túnel, explicó el gobernador Tooryalai Wesa. El punto de partida fue una vivienda a partir de la cual los insurgentes se labraron el camino hacia la prisión. El hecho de que el túnel haya sido cavado sin que nadie lo advirtiera supone un "fracaso" de los servicios secretos y del personal de la prisión, señaló Wesa.

Un portavoz del presidente, Hamid Karzai, consideró a la fuga como un duro golpe. "No debía haber ocurrido nunca", apuntó. Las autoridades investigan ahora las circunstancias exactas de la fuga.

El Ministerio de Justicia, responsable de las prisiones del país, intentó restarle importancia al incidente. "Puede ocurrir en cualquier lugar del mundo", dijo el viceministro Mohamad Hashminsai, que se desplazó de la capital Kabul al sur. "Tomaremos amplias precauciones para que no se repita en el futuro", advirtió.

Pero lo que el ministro calló es que hace casi tres años, en la misma prisión ocurrió otra espectacular fuga masiva. Entonces, decenas de insurgentes armados atacaron la prisión, en la periferia de Kandahar, y liberaron a 400 compañeros. Otros 600 utilizaron la ocasión también para escapar. Entonces, un atacante suicida se hizo volar por los aires en la entrada de la prisión, dejando el camino libre.

En la región de Kandahar comenzó mientras tanto una gran persecución de los fugados. Según el gobernador Wesa, las fuerzas de seguridad lograron detener de nuevo a los primeros fugados.

La Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF) ofreció apoyo a las autoridades. "La prisión no era gestionada por la ISAF, por lo que no sabemos qué rol desempeñan los evadidos en el movimiento talibán", dijo el general y portavoz de la ISAF, Joseph Blotz. Reconoció que el suceso es un duro golpe en la lucha contra la insurgencia. Los observadores en Kabul ven a la fuga masiva como un indicio de que el Ejército y la policía afgana no están en condiciones de poner orden en el país sin ayuda de la ISAF. (DPA)

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