19 Junio 2003 Seguir en 
La calle Mendoza al 200 presenta, sobre su costado sur, grandes espacios de vereda donde faltan las correspondientes baldosas. Es ilustrativo ejemplo de una deficiencia que se repite en numerosos puntos del centro de San Miguel de Tucumán. En varios casos, las veredas llevan ya largos años en esa condición, sin que los propietarios frentistas se preocupen por arreglarlas -como es su obligación- dada la falta de intimaciones en ese sentido por parte de la Municipalidad.
El buen estado de las aceras, como lo hemos subrayado incontables veces, dista de ser un tema trivial. Por el contrario, la falta de embaldosado puede ocasionar, a los transeúntes, caídas cuyas consecuencias son muy graves cuando se trata de personas ancianas o enfermas.
No es posible que en nuestra capital ese rubro continúe rodeado del descuido que lo caracteriza actualmente. De acuerdo con ordenanzas vigentes y por todos conocidas, compete a cada propietario mantener en buenas condiciones el sector de acera que enfrenta a su inmueble. La Municipalidad debe, también en este rubro, sacudir su perjudicial pasividad y tomar las medidas que corresponden. Es una infracción que debe ser sancionada.
El buen estado de las aceras, como lo hemos subrayado incontables veces, dista de ser un tema trivial. Por el contrario, la falta de embaldosado puede ocasionar, a los transeúntes, caídas cuyas consecuencias son muy graves cuando se trata de personas ancianas o enfermas.
No es posible que en nuestra capital ese rubro continúe rodeado del descuido que lo caracteriza actualmente. De acuerdo con ordenanzas vigentes y por todos conocidas, compete a cada propietario mantener en buenas condiciones el sector de acera que enfrenta a su inmueble. La Municipalidad debe, también en este rubro, sacudir su perjudicial pasividad y tomar las medidas que corresponden. Es una infracción que debe ser sancionada.







