Fue un día largo, con altas y bajas. Comenzó con mucha tensión y terminó con una parte descomprimida. La mañana fue caótica, pero la tarde arrojó resultados que conformaron a los autoconvocados porque se dejará sin efecto el llamado de atención a los médicos Carim Asus y Jesús Amenábar.
Ayer a la mañana, los militantes del Sitas mantuvieron una extensa asamblea en el patio interior de del hospital Centro de Salud, con la presencia de referentes de los hospitales de Leales, Avellaneda, Niños, Maternidad y Padilla.
El clima estaba más enardecido aún con el debate, al grito "que se vaya", dirigido al conductor del hospital, Ricardo Figueroa. "Hay complicidad e incompetencia de Figueroa", denunció la delegada Francisca Cruz, entre redoblantes y bombos. Pese a la tensión, dialogaron con Figueroa para pedirle que intercediera ante el Siprosa; lo hizo y logró una reunión con el gremio para analizar la suspensión de los trámites contra los médicos.
Por la tarde, Fernando Avellaneda, secretario ejecutivo médico del Siprosa, recibió a los referentes de los autoconvocados. Apenas comenzó la reunión, los dirigentes plantearon sus quejas por el intento de sanción contra Asus y Amenábar. Como contrapartida, Avellaneda anunció la inmediata suspensión del trámite sumarial contra los dos profesionales. Hoy, a las 10, se firmará la resolución respectiva que anula ese trámite.
Las protestas
Sin embargo, las diversas protestas no ceden, ya que el objetivo de fondo (resaltado ayer en todas las intervenciones) es alcanzar una oferta salarial superadora de parte del Estado.
Por esa razón, se confirmaron las distintas manifestaciones en cada hospital, según su propia dinámica. Además, se ratificó el piquete informativo en la ruta 307, rumbo a los Valles Calchaquíes con entrega de volantes, pero sin corte total del tránsito durante los feriados de Semana Santa.
Sólo están garantizadas las guardias y la atención de emergencia, incluidas las cirugías. "Todas las medidas siguen en pie, hasta que podamos sentarnos a hablar de la cuestión salarial", afirmó anoche Adriana Bueno en diálogo con LA GACETA.
"Nosotros hemos valorado que ellos (por el Siprosa) reconozcan que las sanciones eran una torpeza -agregó Bueno-. Pero también aclaramos que no nos cansamos, ni nos deterioramos y que esto necesita una solución. Eso quedó claramente planteado", afirmó.
Ayer a la mañana, los militantes del Sitas mantuvieron una extensa asamblea en el patio interior de del hospital Centro de Salud, con la presencia de referentes de los hospitales de Leales, Avellaneda, Niños, Maternidad y Padilla.
El clima estaba más enardecido aún con el debate, al grito "que se vaya", dirigido al conductor del hospital, Ricardo Figueroa. "Hay complicidad e incompetencia de Figueroa", denunció la delegada Francisca Cruz, entre redoblantes y bombos. Pese a la tensión, dialogaron con Figueroa para pedirle que intercediera ante el Siprosa; lo hizo y logró una reunión con el gremio para analizar la suspensión de los trámites contra los médicos.
Por la tarde, Fernando Avellaneda, secretario ejecutivo médico del Siprosa, recibió a los referentes de los autoconvocados. Apenas comenzó la reunión, los dirigentes plantearon sus quejas por el intento de sanción contra Asus y Amenábar. Como contrapartida, Avellaneda anunció la inmediata suspensión del trámite sumarial contra los dos profesionales. Hoy, a las 10, se firmará la resolución respectiva que anula ese trámite.
Las protestas
Sin embargo, las diversas protestas no ceden, ya que el objetivo de fondo (resaltado ayer en todas las intervenciones) es alcanzar una oferta salarial superadora de parte del Estado.
Por esa razón, se confirmaron las distintas manifestaciones en cada hospital, según su propia dinámica. Además, se ratificó el piquete informativo en la ruta 307, rumbo a los Valles Calchaquíes con entrega de volantes, pero sin corte total del tránsito durante los feriados de Semana Santa.
Sólo están garantizadas las guardias y la atención de emergencia, incluidas las cirugías. "Todas las medidas siguen en pie, hasta que podamos sentarnos a hablar de la cuestión salarial", afirmó anoche Adriana Bueno en diálogo con LA GACETA.
"Nosotros hemos valorado que ellos (por el Siprosa) reconozcan que las sanciones eran una torpeza -agregó Bueno-. Pero también aclaramos que no nos cansamos, ni nos deterioramos y que esto necesita una solución. Eso quedó claramente planteado", afirmó.







