17 Abril 2011 Seguir en 
Volvían de hacer compras, les quisieron secuestrar la mercadería e incendiaron el ómnibus en el que se trasladaban. Un micro que regresaba con 20 personas a la provincia luego de realizar un tour de compras en la ciudad salteña de Aguas Blancas, al límite con Bolivia, terminó devorado por las llamas en la intersección Coronel Zelaya y Lavalle de esta capital. Afortunadamente no hubo víctimas.
De acuerdo a lo relatado por Walter Jiménez, uno de los choferes del vehículo, alrededor de las 18.45 de ayer, un auto los interceptó y los obligó a frenar. "Se bajaron dos tipos diciendo ser de Gendarmería, pero no estaban con el uniforme", relató en conductor a LA GACETA. A los pocos minutos arribaron más gendarmes, con intenciones de secuestrar la mercadería, sostuvo. "En ese momento se produjo un forcejeo, con palos y golpes, entre los gendarmes, los pasajeros y algunos allegados y familiares que se acercaron al lugar", agregó.
Según señalaron algunos testigos del hecho, una de las personas que estaba en el enfrentamiento con los uniformados arrojó un bidón de combustible al micro y le prendió fuego para evitar que secuestro de las compras realizadas fuera del país. Una dotación de bomberos tuvo que intervenir para sofocar las llamas. Fabián Barros, otro de los choferes, debió ser trasladado al hospital Padilla con un corte en la cabeza producido durante los incidentes.
José Sarco, dueño de la empresa de viajes, se dirigió hasta el lugar y afirmó que presentaría la denuncia policial correspondiente. En tanto que Gendarmería Nacional prefirió no realizar declaraciones respecto a los hechos. LA GACETA ©
De acuerdo a lo relatado por Walter Jiménez, uno de los choferes del vehículo, alrededor de las 18.45 de ayer, un auto los interceptó y los obligó a frenar. "Se bajaron dos tipos diciendo ser de Gendarmería, pero no estaban con el uniforme", relató en conductor a LA GACETA. A los pocos minutos arribaron más gendarmes, con intenciones de secuestrar la mercadería, sostuvo. "En ese momento se produjo un forcejeo, con palos y golpes, entre los gendarmes, los pasajeros y algunos allegados y familiares que se acercaron al lugar", agregó.
Según señalaron algunos testigos del hecho, una de las personas que estaba en el enfrentamiento con los uniformados arrojó un bidón de combustible al micro y le prendió fuego para evitar que secuestro de las compras realizadas fuera del país. Una dotación de bomberos tuvo que intervenir para sofocar las llamas. Fabián Barros, otro de los choferes, debió ser trasladado al hospital Padilla con un corte en la cabeza producido durante los incidentes.
José Sarco, dueño de la empresa de viajes, se dirigió hasta el lugar y afirmó que presentaría la denuncia policial correspondiente. En tanto que Gendarmería Nacional prefirió no realizar declaraciones respecto a los hechos. LA GACETA ©







