09 Abril 2011 Seguir en 
TOKIO/BRUSELAS.- Cuatro semanas después del terremoto y tsunami que arrasó el noreste de Japón, el país volvió a lamentar el jueves la pérdida de vidas tras una réplica de magnitud 7,1 que además provocó nuevos inconvenientes en centrales nucleares. Cuatro personas murieron y 141 resultaron heridas tras el movimiento sísmico.
El nuevo temblor volvió a generar preocupación en torno de las centrales nucleares. Si bien la empresa operadora Tepco dijo que la situación en Fuskushima 1 no se agravó a raíz de la réplica, en la central de Onagawa, desconectada tras el terremoto del pasado 11 de marzo, se descubrió una fuga de agua levemente radiactiva.
Tepco, que también opera la planta de Onagawa, señaló que el agua proviene de la piscina de los tres reactores en los que se almacenan barras de combustible usadas. No obstante, la empresa aseguró que no se ha detectado una mayor radiactividad en los alrededores de los reactores.
Por su parte, el gobierno japonés podría aconsejar la evacuación para las personas que habitan más allá del radio de 30 kilómetros en torno a Fukushima.
En tanto, desde la Unión Europea (UE) informaron que aplicarán controles sanitarios mucho más estrictos a los alimentos importados de Japón.
Se trata, según un portavoz de Bruselas, de medidas "estrictamente preventivas", dado que los exámenes realizados hasta la fecha a las importaciones de alimentos de Japón, tras el sismo y posterior tsunami del mes pasado, no han mostrado índices preocupantes. (DPA)
El nuevo temblor volvió a generar preocupación en torno de las centrales nucleares. Si bien la empresa operadora Tepco dijo que la situación en Fuskushima 1 no se agravó a raíz de la réplica, en la central de Onagawa, desconectada tras el terremoto del pasado 11 de marzo, se descubrió una fuga de agua levemente radiactiva.
Tepco, que también opera la planta de Onagawa, señaló que el agua proviene de la piscina de los tres reactores en los que se almacenan barras de combustible usadas. No obstante, la empresa aseguró que no se ha detectado una mayor radiactividad en los alrededores de los reactores.
Por su parte, el gobierno japonés podría aconsejar la evacuación para las personas que habitan más allá del radio de 30 kilómetros en torno a Fukushima.
En tanto, desde la Unión Europea (UE) informaron que aplicarán controles sanitarios mucho más estrictos a los alimentos importados de Japón.
Se trata, según un portavoz de Bruselas, de medidas "estrictamente preventivas", dado que los exámenes realizados hasta la fecha a las importaciones de alimentos de Japón, tras el sismo y posterior tsunami del mes pasado, no han mostrado índices preocupantes. (DPA)
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