Las reformas económicas en Brasil impactan en Argentina

El país vecino encaró acciones contundentes para contener la inflación. Sectores argentinos como el automotriz, la construcción y el petróleo se verán beneficiados.

ESTRATEGIA. Brasil promueve un mayor ingreso de capitales. TURISMOCUATRO.C
ESTRATEGIA. Brasil promueve un mayor ingreso de capitales. TURISMOCUATRO.C
10 Abril 2011
Brasil está priorizando mantener bajo control el nivel de inflación. Para ello, aumentó la tasa de interés de referencia, lo que a su vez estimula un mayor ingreso de capitales del exterior y mantiene sobrevaluado el tipo de cambio. Según la consultora Finsoport, que dirige Jorge Todesca, esta política afecta especialmente al sector manufacturero de Brasil, pero no impedirá una tasa de crecimiento global del 4%, suficiente para mantener un buen nivel de demanda sobre los productos argentinos. Durante los últimos años -destaca Finsoport-, las autoridades económicas de Brasil han definido como prioridad el cumplimiento de "metas de inflación". Por ello, ante la aparición de presiones inflacionarias que amenazaban el cumplimiento de esas metas, el gobierno brasileño ha actuado repetidamente apelando a la suba de la tasa de interés y, en menor medida, a la reducción del gasto público.

En los últimos meses, la tasa de inflación de Brasil aumentó continuamente, impulsada primordialmente por el incremento en los precios de los alimentos (que, a su vez, se originó en la suba sistemática de las cotizaciones internacionales de esos productos). En aras de cumplir con la meta de inflación para 2011 (4.5%, que puede estirarse hasta 6.5%), el gobierno de Brasil apeló a una suba de la tasa de interés de referencia, que pasó de un dígito en el primer semestre de 2010 a 11.75% en la actualidad. En la misma línea, se anunció una reducción del gasto público de 50.000 millones de reales. Finsoport remarca que esa política afecta adversamente la dinámica de la economía brasileña, en la medida en que se encarece el crédito y se ralentiza el gasto público.

"En particular, esta política impacta negativamente de manera indirecta sobre el sector industrial. Ello obedece a que la suba de la tasa de interés, sumada a la estabilidad del tipo de cambio nominal, incentiva el ingreso de capitales a Brasil, a raíz de los bajos rendimientos que se obtienen actualmente en el mundo desarrollado y del propio atractivo de la economía de nuestro socio comercial", subraya Finsoport. A su vez, la entrada de capitales determina la apreciación del tipo de cambio nominal y real brasileño y, por ende, la pérdida de competitividad de su sector transable.

Como rasgo positivo, la apreciación del tipo de cambio real refuerza la política antiinflacionaria, dado que reduce el precio de los productos transables. Incluso, algunos estudios indican que el principal efecto de la tasa de interés sobre la inflación se da precisamente a través de esa variable y no mediante el encarecimiento del crédito. "La apreciación del tipo de cambio brasileño afecta con mayor intensidad a los sectores empleo intensivos (como calzado e indumentaria), en tanto que no impacta significativamente a las ramas capital y recurso natural intensivas", resalta Finsoport. En lo que respecta a la macroeconomía, la apreciación del tipo de cambio real se manifiesta en una tasa de crecimiento superior de las importaciones brasileñas respecto de sus exportaciones, lo que determina el continuo deterioro de las cuentas comercial y corriente. "Se espera que Brasil muestre un crecimiento en torno de 4% en 2011, lo que marcaría una sólida expansión, aunque a un ritmo inferior al alcanzado durante 2010 (7.5%, el guarismo más elevado desde 1986). De ese modo, nuestro socio comercial continuaría ?desacoplado? de los percances que afectan a la economía mundial", advierte Finsoport.

En términos de su impacto sobre Argentina, es relevante considerar que el crecimiento de Brasil no será homogéneo. Dado que el sector industrial mostraría una expansión leve, afectado adversamente por la apreciación del tipo de cambio real, esa dinámica no beneficiará a aquellas actividades argentinas que se vinculan como proveedores de la rama manufacturera brasileña. Finsoport concluye que, dado que el consumo privado continuaría sólido, sostenido en un mercado laboral que está próximo al pleno empleo, la coyuntura brasileña favorecerá a aquellas actividades locales que abastecen al mercado interno de nuestro socio comercial, tales como la industria automotriz. También podrán aprovechar la dinámica de Brasil las actividades argentinas ligadas a la industria petrolera y a la construcción, que continuarían expandiéndose a tasas elevadas.

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