16 Junio 2003 Seguir en 
BAGDAD.- Las tropas de Estados Unidos registraron el lunes una zona hostil alrededor de Bagdad en busca de combatientes leales al depuesto presidente Saddam Hussein, después de que una nueva emboscada contra un convoy norteamericano dejó varios heridos.
El Comando Central del ejército de Estados Unidos dijo que había iniciado una nueva misión, llamada Operación Escorpión del Desierto, para perseguir a los guerrilleros que han lanzado mortíferos ataques en pueblos y aldeas al norte y el oeste de la capital iraquí.
El Comando Central dijo en un comunicado que la operación estaba "diseñada para identificar y derrotar a miembros leales (a Hussein) del Partido Baath, organizaciones terroristas y elementos criminales".
Añadió que al mismo tiempo las fuerzas estadounidenses proporcionarían ayuda humanitaria.
En Khaldiya, unos 80 kilómetros al oeste de Bagdad, las tropas estadounidenses lanzaron una redada de varias residencias después de que una patrulla del ejército que custodiaba un depósito de municiones fue atacado la noche anterior con granadas impulsadas por cohetes, dijeron soldados estadounidenses en el área.
La infantería del ejército y la policía militar de Estados Unidos arrestaron a nueve hombres y decomisaron explosivos y armas, después de que helicópteros estadounidenses detectaron varias cajas de municiones sobre los techos de algunas viviendas, agregaron.
Alrededor de 40 soldados estadounidenses han muerto en ataques y emboscadas desde principios de mayo, en su mayor parte en Bagdad y otras dos zonas próximas a la capital iraquí, alrededor de Ramadi, en Falluja, y al norte de Balad, Baquba y Tikrit, pueblo natal de Hussein.
Muchos iraquíes en las zonas de conflicto dicen que no quieren a Hussein, pero su ira está aumentando por la presencia estadounidense en Irak.
Un convoy estadounidense que había partido de Bagdad fue emboscado el domingo por la noche a 20 kilómetros de la ciudad de Balad. Un camión quedó envuelto en llamas, mientras helicópteros Apache sobrevolaban la zona buscando a los atacantes.
Soldados en la escena indicaron que varios heridos fueron evacuados. Un portavoz militar estadounidense dijo el lunes que no tenía información del ataque.
Escorpión del Desierto fue lanzada tras la Operación Ataque Península de la semana pasada --la mayor desde que terminaron los principales combates en Irak-- en la que tropas a bordo de vehículos blindados, embarcaciones y helicópteros allanaron presuntos escondites de milicias alrededor de Balad, 90 kilómetros al norte de Bagdad.
El ejército dijo que 400 iraquíes fueron detenidos en las redadas de la semana pasada y 60 se encontraban aún bajo custodia.
El ejército dijo en un comunicado el viernes que había dado muerte a 27 iraquíes que atacaron una patrulla de tanques cerca de Balad en una emboscada previa, pero un portavoz militar dijo posteriormente que no podía confirmar el número de fallecidos.
Según fuentes locales, en el incidente murieron cinco civiles y dos guerrilleros iraquíes. (Reuter)
El Comando Central del ejército de Estados Unidos dijo que había iniciado una nueva misión, llamada Operación Escorpión del Desierto, para perseguir a los guerrilleros que han lanzado mortíferos ataques en pueblos y aldeas al norte y el oeste de la capital iraquí.
El Comando Central dijo en un comunicado que la operación estaba "diseñada para identificar y derrotar a miembros leales (a Hussein) del Partido Baath, organizaciones terroristas y elementos criminales".
Añadió que al mismo tiempo las fuerzas estadounidenses proporcionarían ayuda humanitaria.
En Khaldiya, unos 80 kilómetros al oeste de Bagdad, las tropas estadounidenses lanzaron una redada de varias residencias después de que una patrulla del ejército que custodiaba un depósito de municiones fue atacado la noche anterior con granadas impulsadas por cohetes, dijeron soldados estadounidenses en el área.
La infantería del ejército y la policía militar de Estados Unidos arrestaron a nueve hombres y decomisaron explosivos y armas, después de que helicópteros estadounidenses detectaron varias cajas de municiones sobre los techos de algunas viviendas, agregaron.
Alrededor de 40 soldados estadounidenses han muerto en ataques y emboscadas desde principios de mayo, en su mayor parte en Bagdad y otras dos zonas próximas a la capital iraquí, alrededor de Ramadi, en Falluja, y al norte de Balad, Baquba y Tikrit, pueblo natal de Hussein.
Muchos iraquíes en las zonas de conflicto dicen que no quieren a Hussein, pero su ira está aumentando por la presencia estadounidense en Irak.
Un convoy estadounidense que había partido de Bagdad fue emboscado el domingo por la noche a 20 kilómetros de la ciudad de Balad. Un camión quedó envuelto en llamas, mientras helicópteros Apache sobrevolaban la zona buscando a los atacantes.
Soldados en la escena indicaron que varios heridos fueron evacuados. Un portavoz militar estadounidense dijo el lunes que no tenía información del ataque.
Escorpión del Desierto fue lanzada tras la Operación Ataque Península de la semana pasada --la mayor desde que terminaron los principales combates en Irak-- en la que tropas a bordo de vehículos blindados, embarcaciones y helicópteros allanaron presuntos escondites de milicias alrededor de Balad, 90 kilómetros al norte de Bagdad.
El ejército dijo que 400 iraquíes fueron detenidos en las redadas de la semana pasada y 60 se encontraban aún bajo custodia.
El ejército dijo en un comunicado el viernes que había dado muerte a 27 iraquíes que atacaron una patrulla de tanques cerca de Balad en una emboscada previa, pero un portavoz militar dijo posteriormente que no podía confirmar el número de fallecidos.
Según fuentes locales, en el incidente murieron cinco civiles y dos guerrilleros iraquíes. (Reuter)







