06 Abril 2011 Seguir en 
ABIYAN, Costa de Marfil.- El presidente saliente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo se negó a hoy a reconocer la victoria de Alassane Ouattara, quien triunfó en las elecciones presidenciales, y se aferró al poder. Dijo que permanecerá hasta sumir a su país en la guerra antes de atrincherarse en un búnker, bajo el fuego de la ONU y Francia.
"No reconozco la victoria de Ouattara. ¿Por qué quieren que firme eso?", declaró Gbagbo, a quien Francia y la ONU piden que presente la renuncia al poder y reconozca al nuevo jefe de Estado. "Me parece asombroso que la vida de un país dependa de una jugada de poker de capitales extranjeras", manifestó.
Después de días de combates con armas pesadas, que según la ONU dejaron "varios centenares de muertos" en Abiyán, y al cabo de una sangrienta crisis postelectoral de cuatro meses, los enfrentamientos habían terminado. Sin embargo, los habitantes seguían suspendidos al anuncio del fin de la era Gbagbo.
Según la ONU, Gbagbo, "atrincherado" en su búnker en el subsuelo de su residencia, hacia el cual convergían los combatientes del presidente reconocido por la comunidad internacional, Ouattara seguía negociando una rendición que, según fuentes cercanas, parecía lograda y a falta solo de definir las condiciones.
Repercusiones
El primer ministro francés, François Fillon, dijo que "dos generales allegados" a Gbagbo estaban actualmente "negociando las condiciones de una rendición". El presidente estadounidense, Barack Obama llamó al ex hombre fuerte de Abiyán a "dimitir inmediatamente", apoyando "con fuerza" los ataques contra su últimos bastiones.
En tanto, la encarnizada resistencia de las tropas que le eran leales en Abiyán, que antes de la crisis tenía unos cinco millones de habitantes, sumió la ciudad en el caos. "La situación humanitaria se deterioró aún y se hizo absolutamente dramática en Abiyán", según el buró de coordinación de asuntos humanitarios de las Naciones Unidas.
El presidente en ejercicio de la Unión Africana (UA), el jefe del Estado de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema, condenó la intervención francesa y de la ONU. Rusia, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, dijo "estudiar la legalidad" de esa intervención. (AFP-NA)
"No reconozco la victoria de Ouattara. ¿Por qué quieren que firme eso?", declaró Gbagbo, a quien Francia y la ONU piden que presente la renuncia al poder y reconozca al nuevo jefe de Estado. "Me parece asombroso que la vida de un país dependa de una jugada de poker de capitales extranjeras", manifestó.
Después de días de combates con armas pesadas, que según la ONU dejaron "varios centenares de muertos" en Abiyán, y al cabo de una sangrienta crisis postelectoral de cuatro meses, los enfrentamientos habían terminado. Sin embargo, los habitantes seguían suspendidos al anuncio del fin de la era Gbagbo.
Según la ONU, Gbagbo, "atrincherado" en su búnker en el subsuelo de su residencia, hacia el cual convergían los combatientes del presidente reconocido por la comunidad internacional, Ouattara seguía negociando una rendición que, según fuentes cercanas, parecía lograda y a falta solo de definir las condiciones.
Repercusiones
El primer ministro francés, François Fillon, dijo que "dos generales allegados" a Gbagbo estaban actualmente "negociando las condiciones de una rendición". El presidente estadounidense, Barack Obama llamó al ex hombre fuerte de Abiyán a "dimitir inmediatamente", apoyando "con fuerza" los ataques contra su últimos bastiones.
En tanto, la encarnizada resistencia de las tropas que le eran leales en Abiyán, que antes de la crisis tenía unos cinco millones de habitantes, sumió la ciudad en el caos. "La situación humanitaria se deterioró aún y se hizo absolutamente dramática en Abiyán", según el buró de coordinación de asuntos humanitarios de las Naciones Unidas.
El presidente en ejercicio de la Unión Africana (UA), el jefe del Estado de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema, condenó la intervención francesa y de la ONU. Rusia, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, dijo "estudiar la legalidad" de esa intervención. (AFP-NA)







