05 Abril 2011 Seguir en 
LONDRES.- Los precios del crudo encontraron un nuevo piso en cerca de U$S 100 por barril, apoyados por los crecientes costos de producción y por los altos requerimientos presupuestarios en Arabia Saudita, el único país con una significativa capacidad ociosa de bombeo. Con el petróleo siendo impulsado además por el mayor crecimiento económico global, los mercados petroleros tendrían una justificación más duradera por el alza de los precios que por las tensiones en el mundo árabe.
El piso de U$S 100 para el crudo Brent se compara con el precio justo de U$S 75 por barril para productores y consumidores que identificó Arabia Saudita, el líder de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), a fines del 2008. Por un tiempo esto sirvió de guía para los mercados sobre cuándo Arabia Saudita podría alterar el suministro para manejar los precios. Incluso el año pasado, antes de que la rebelión en Libia disparara los valores a un máximo de dos años y medio de U$S 120 por barril, la OPEP hallaba razones sobre porqué no debería intentar anclar los precios en U$S 75.
El crudo Brent operó por última vez por debajo de U$S 100 el barril el 8 de febrero y superó los U$S 120 el lunes, llevando su promedio en lo que va del 2011 a cerca de U$S 106, frente a una media récord anual en 2008 de U$S 98,52.
Los disturbios en Oriente Medio significan que Arabia Saudita ya no está enfocada en la necesidad de moderar los precios para apuntalar la demanda a largo plazo y aplacar al mayor consumidor mundial de petróleo, Estados Unidos. Su foco de atención está más bien en los asuntos locales, como oponerse a los disturbios entre la minoría chiita que reside en la provincia oriental que produce petróleo.
El piso de U$S 100 para el crudo Brent se compara con el precio justo de U$S 75 por barril para productores y consumidores que identificó Arabia Saudita, el líder de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), a fines del 2008. Por un tiempo esto sirvió de guía para los mercados sobre cuándo Arabia Saudita podría alterar el suministro para manejar los precios. Incluso el año pasado, antes de que la rebelión en Libia disparara los valores a un máximo de dos años y medio de U$S 120 por barril, la OPEP hallaba razones sobre porqué no debería intentar anclar los precios en U$S 75.
El crudo Brent operó por última vez por debajo de U$S 100 el barril el 8 de febrero y superó los U$S 120 el lunes, llevando su promedio en lo que va del 2011 a cerca de U$S 106, frente a una media récord anual en 2008 de U$S 98,52.
Los disturbios en Oriente Medio significan que Arabia Saudita ya no está enfocada en la necesidad de moderar los precios para apuntalar la demanda a largo plazo y aplacar al mayor consumidor mundial de petróleo, Estados Unidos. Su foco de atención está más bien en los asuntos locales, como oponerse a los disturbios entre la minoría chiita que reside en la provincia oriental que produce petróleo.







