05 Abril 2011 Seguir en 
"La escasez más grande que hay hoy en el mundo es de liderazgos", postula Juan Carlos Lucas, director de E-nnova Consulting y director académico del Proyecto Hacer Historia, que en Tucumán lanzó la II Edición del programa que promueve la cultura emprendedora y el Management 2.0. Y, frente a los momentos de crisis, indica el consultor, muchas personas tomaron el compromiso de ser líderes por cuestiones de fuerza mayor.
Lucas es de aquellos especialistas que no creen que un líder nace como tal, sino que se trata de un aspecto potencial en toda persona que crece a través del desarrollo de habilidades. Y, en base a ese criterio, hay tres cuestiones que definen claramente al líder emprendedor, desde la perspectiva del especialista:
Construcción de visión. Se trata de la manera de ver y de entender las posibilidades de crear valores. Un líder emprendedor tiene la capacidad de focalizar su atención en las posibilidades y no en los problemas.
Capacidad de hacer ofertas seductoras a los clientes. La innovación y el saber escuchar a sus clientes deben ser instrumentos que lo diferencien del resto. A través de esas dos herramientas construye ofertas.
Ejecución. Esta faceta debe orientarse hacia la generación de redes de creación de valor que satisfagan al cliente.
Con estos tres aspectos, un líder emprendedor puede sostener su competitividad y, a la vez, recrear su identidad, en un escenario donde los esquemas tradicionales van perdiendo vigencia rápidamente, puntualiza Lucas.
¿Cuáles son esos esquemas tradicionales? Según Lucas, los líderes de siempre han intentado moverse en base a esquemas analíticos y cartesianos. "El líder debe volver a sus fuentes (cultivar los valores) y ser creativos para sostenerse en estos tiempos, con el fin de no quedar atados a los procedimientos y marcos referenciales, es decir, las viejas recetas", acota.
El director de E-nnova Consulting sostiene que, en toda organización, cualquier persona puede tener la batuta. "La innovación es el instrumento principal en esa orquesta llamada empresa. Si nos permitimos quedar marcados en la identidad cultural de una comunidad, entonces podremos decir que estamos haciendo historia", argumenta Lucas.
Lucas es de aquellos especialistas que no creen que un líder nace como tal, sino que se trata de un aspecto potencial en toda persona que crece a través del desarrollo de habilidades. Y, en base a ese criterio, hay tres cuestiones que definen claramente al líder emprendedor, desde la perspectiva del especialista:
Construcción de visión. Se trata de la manera de ver y de entender las posibilidades de crear valores. Un líder emprendedor tiene la capacidad de focalizar su atención en las posibilidades y no en los problemas.
Capacidad de hacer ofertas seductoras a los clientes. La innovación y el saber escuchar a sus clientes deben ser instrumentos que lo diferencien del resto. A través de esas dos herramientas construye ofertas.
Ejecución. Esta faceta debe orientarse hacia la generación de redes de creación de valor que satisfagan al cliente.
Con estos tres aspectos, un líder emprendedor puede sostener su competitividad y, a la vez, recrear su identidad, en un escenario donde los esquemas tradicionales van perdiendo vigencia rápidamente, puntualiza Lucas.
¿Cuáles son esos esquemas tradicionales? Según Lucas, los líderes de siempre han intentado moverse en base a esquemas analíticos y cartesianos. "El líder debe volver a sus fuentes (cultivar los valores) y ser creativos para sostenerse en estos tiempos, con el fin de no quedar atados a los procedimientos y marcos referenciales, es decir, las viejas recetas", acota.
El director de E-nnova Consulting sostiene que, en toda organización, cualquier persona puede tener la batuta. "La innovación es el instrumento principal en esa orquesta llamada empresa. Si nos permitimos quedar marcados en la identidad cultural de una comunidad, entonces podremos decir que estamos haciendo historia", argumenta Lucas.










