16 Junio 2003 Seguir en 
Son desgraciadamente frecuentes, en nuestra ciudad, los locales comerciales que por mantenerse desalquilados y cerrados se han convertido en receptáculo de toda la suciedad urbana. Así ocurre, de modo notorio, en la calle Muñecas entre Santiago y Corrientes, sobre la vereda del poniente.
Allí existió, años atrás, un importante supermercado. Un día cerró sus puertas, y la amplia entrada comenzó a acumular basuras y desperdicios de todo tipo, así como escombros y, en fin, cualquier desecho que produzca la actividad callejera. Es curioso que nunca la autoridad municipal haya exigido a los propietarios de ese centro de antihigiene la realización de las tareas de limpieza mínima que les corresponden de acuerdo con sabidas ordenanzas.
Por tal actitud pasiva de la comuna (que no es sino una más de las que han transformado nuestra ciudad en un espectáculo deprimente de abandono) vienen a resultar perjudicados los vecinos de ese sector residencial. No puede decirse otra cosa, cuando se tiene en cuenta que el espacio referido es refugio de malvivientes y constante criadero de alimañas.
Allí existió, años atrás, un importante supermercado. Un día cerró sus puertas, y la amplia entrada comenzó a acumular basuras y desperdicios de todo tipo, así como escombros y, en fin, cualquier desecho que produzca la actividad callejera. Es curioso que nunca la autoridad municipal haya exigido a los propietarios de ese centro de antihigiene la realización de las tareas de limpieza mínima que les corresponden de acuerdo con sabidas ordenanzas.
Por tal actitud pasiva de la comuna (que no es sino una más de las que han transformado nuestra ciudad en un espectáculo deprimente de abandono) vienen a resultar perjudicados los vecinos de ese sector residencial. No puede decirse otra cosa, cuando se tiene en cuenta que el espacio referido es refugio de malvivientes y constante criadero de alimañas.







