La tentación electoral puede llevar al déficit a las provincias

Para mirar la fotografía financiera de las provincias es necesario tomar en cuenta que 2010 fue un período signado por el perdón fiscal, por parte de la Nación, y por el crecimiento en el nivel de ingresos. Para este año, según el Iaraf, hay tres probabilidades que van de un mínimo superávit hasta un preocupante rojo fiscal

EL PERDÓN FISCAL. A mediados de 2010, Cristina Fernández lanzó el Plan de Desendeudamiento, que le dio más oxígeno financiero a los gobernadores.
EL PERDÓN FISCAL. A mediados de 2010, Cristina Fernández lanzó el Plan de Desendeudamiento, que le dio más oxígeno financiero a los gobernadores.
03 Abril 2011
El cierre fiscal de 2010 marcó un punto de inflexión para varias gestiones provinciales. El año que pasó fue un período signado por un fuerte incremento en el nivel de los recursos. Y esto no sólo se circunscribió a las transferencias coparticipables, sino también el Fondo Federal Solidario, el dinero que proviene de las retenciones a la soja y que le sirve a los gobernadores, intendentes y comisionados rurales para encarar planes de obras públicas, previos a la etapa electoral en la Argentina.

A ese escenario, en varios distritos (Tucumán es uno de ellos) la recaudación por el cobro de impuestos provinciales ha mejorado de tal manera que le permitió cerrar las cuentas públicas con cierto margen superavitario. Pero, sin dudas, 2010 ha sido el año del desendeudamiento a partir del programa motorizado por la gestión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que le permitirá a las provincias patear -durante las próximas dos décadas- los vencimientos inmediato de la deuda.

Este proceso arrancó, por un lado, a través del reparto de los fondos de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) que no habían sido distribuidos entre las provincias y se habían ido acumulando hasta llegar a una cifra de unos $ 9.800 millones; y por otro lado, mediante la reprogramación de la deuda de cada provincia que adhiriera al programa.

La reducción del endeudamiento provincial a partir de la primera vía, tuvo efectos significativos sobre la línea del cuadro ahorro-inversión del conjunto de administraciones, ya que los ATN se registraron como parte de los ingresos corrientes provenientes del nivel nacional de gobierno, dice un informe elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf). Obviamente esto no significó un mejor resultado financiero (luego de la consideración de usos y amortizaciones de deuda), ya que ese ingreso extra se contabilizó debajo de la línea como una amortización de deuda. Puede que haya provincias que adhirieron y que hayan contabilizado distinto la incidencia de los ATN. Lo que sí es seguro es que en ningún caso puede haber habido una alteración del resultado financiero.

Según el reporte del instituto dirigido por el economista Nadin Argañaraz, de efectivizarse las estimaciones de ingresos y gastos para 2010, y considerando los ingresos fiscales provenientes del Programa Federal de Desendeudamiento sobre la línea, el año pasado habría finalizado con un resultado fiscal positivo cercano a los $ 4.000 millones, revirtiendo el déficit de $ 11.300 millones exhibido durante 2009, y alterando el signo del resultado fiscal estimado que hubieran presentado si no se hubiera contemplado la distribución de ATN (un déficit fiscal de casi $ 6.000 millones).

De resultados

Luego de tres años consecutivos de cierres deficitarios, el resultado fiscal provincial 2010 puede confundir, acota el Iaraf. No debe perderse de vista que el punto de partida para el 2011 es independiente del resultado anterior, puesto que los ingresos provenientes de la distribución de ATN fueron un recurso único con el que se contó el año pasado.

Y en este año electoral juegan distintas probabilidades acerca del resultado fiscal que pudieran dejar las cuentas provinciales. Sucede que al tratarse de un período electoral existe la tentación de disparar el gasto público en función de las necesidades políticas del gobierno de turno. Párrafo aparte es el impacto en el presupuesto de cada distrito de los reajustes salariales que se acuerden en cada jurisdicción.

Para considerar un grupo de escenarios posibles para 2011, plantea el Iaraf, se puede señalarse que para finalizar el año con un superávit similar al de 2010 (incluido el ingreso único por ATN), ante un crecimiento anual esperado de los ingresos del 30%, el gasto debiera crecer un 25%.

Sin embargo, que se produzca un aumento de las erogaciones por debajo del de los recursos sería una situación poco probable dado que se está en un año electoral, acota. Con mayor probabilidad, la velocidad de crecimiento del gasto provincial este año será por lo menos igual a la de los ingresos. Esto hace presuponer que, finalizado 2011, el resultado fiscal volvería a ser negativo. En efecto, las provincias seguirán activas en búsqueda de financiamiento. La provincia de Buenos Aires ya emitió deuda en lo que va del año, ejemplificó el instituto.

De este modo se continuaría con resultados negativos en las cuentas públicas, no obstante se mantendría la tendencia a una reducción del déficit considerado como porcentaje del producto, que en 2009 resultó del 1% del Producto Bruto Interno (PBI). Claramente, si lo que se considera es un escenario de mayor crecimiento del gasto, se estaría frente a un mayor déficit fiscal (en porcentaje del PBI) en relación al verificado en 2010.

En síntesis, si bien las provincias continuarían con déficit fiscal durante 2011, no se está frente a una situación que pueda tornarse inmanejable. De todos modos, hace falta financiamiento, por lo que se verá activas a algunas jurisdicciones en el intento de colocar deuda, puntualiza el diagnóstico al que accedió LA GACETA.

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