Augier juró como una estrella de la farándula
La concejala justicialista fue vitoreada por un centenar de dirigentes, recibió ramos de flores, se tomó fotos con la gente y repartió besos. La ex funcionaria amayista reemplazará en la banca a Golobisky (en uso de licencia) por los próximos siete meses. Anticipó que buscará la reelección en la votación de agosto.
Apenas llegó al Concejo Deliberante de la capital marcó el territorio. Buscó demostrar poder, capacidad de movilización dirigencial y peso político territorial, con una batucada incluida. La flamante concejala Rosa Alicia Augier de Rojas está decidida a no pasar inadvertida en los casi siete meses que quedan de gestión hasta la finalización del mandato, en octubre próximo.
Ayer por la mañana, al momento de su asunción, la peronista hizo movilizar a más de un centenar de dirigentes y vecinos su circuito electoral (14, en Villa 9 de Julio). Un grupo numeroso logró entrar al recinto para aplaudirla y vivarla a cada instante. Había tanta gente en la esquina del edificio de Monteagudo y San Martín que se cortó el tránsito vehicular durante dos horas en esa zona.
Apenas entró al recinto, comenzaron los cánticos de la barra como en un estadio de fútbol. "Olé, olé olé... Rosa, Rosa", tronó en el edificio. Entre el público había madres adolescentes con hijos en brazos, jóvenes con camisetas de equipos de fútbol, y adultos que buscaban llegar lo más cerca posible de la ex funcionaria del intendente, Domingo Amaya.
Primera fila
Antes de jurar, Augier de Rojas se sentó en la primera fila, habilitada para el público, junto a su esposo el ex legislador justicialista Eduardo "Pinky" Rojas.
A las 10.20 se inició la sesión. El presidente del Concejo Deliberante, Ramón Santiago Cano, invitó a Augier de Rojas a ingresar al recinto. "Por Dios, la Patria y los Santos Evangelios", fue el juramento de rigor que escogió la edil. La única ausente fue la concejala Elsa Aguilar (PJ). Varios de sus pares atribuyeron ese faltazo a las rivalidades políticas internas que hay en el peronismo capitalino.
El clima proselitista se sintió durante toda la ceremonia. El clásico "sí, juro" fue seguido por un inmediato "¡fuerza concejala!" que gritó alguien desde la barra de simpatizantes. De inmediato, surgió otro cántico: "se siente, se siente, Rosa está presente".
Vestida de punta en blanco, Augier de Rojas, se sentó en su banca dispuesta a dar un discurso, que tampoco estuvo exento de tinte electoral. La concejala ya anunció que será candidata en agosto para el mandato 2011-15, por uno de los acoples más cercanos al gobernador, José Alperovich.
"El único enemigo que tenemos es la pobreza", expresó con énfasis. También habló de la justicia social y agradeció al gobernador por la banca que ahora ocupa. Saludó al intendente Amaya y recordó otros tiempos de internas en el peronismo.
Rosas para Rosa
Mientras el resto de los concejales peronistas miraba absorto el despliegue proselitista de la nueva compañera de bloque, varias mujeres le entregaron flores amarillas y rojas. La sesión en el Concejo Deliberante duró tan sólo 12 minutos, entre la apertura, el juramento, el discurso de la protagonista y el cierre. Sin embargo, la concejala tardó más en salir del edificio.
Al terminar la sesión, Augier de Rojas se dedicó repartir saludos, besos, abrazos, y a tomarse fotos con sus familiares dentro del recinto. Otra vez, surgieron los cánticos, mientras ella estiraba los brazos y levantaba los dedos en "V".
"Esto es demasiado para mí", ironizó un concejal opositor en voz baja, mientras levantaba el mentón en dirección a la concejala que era vitoreada a cada instante.
Luego, Augier de Rojas salió del edificio, donde había otros partidarios esperándola. Cuatro hombres la rodeaban como custodios. Saludó con besos a varias mujeres, cerca de un grupo de jóvenes que tocaban una batucada, y caminó por calle Monteagudo hasta doblar por San Martín. Rodeada por simpatizantes entró al estacionamiento y, tras 15 minutos, salió en un Ford Fiesta negro, conducido por su chofer. En el asiento trasero iba su esposo, hablando por teléfono como si estuviese digitándolo todo, absolutamente todo.
Ayer por la mañana, al momento de su asunción, la peronista hizo movilizar a más de un centenar de dirigentes y vecinos su circuito electoral (14, en Villa 9 de Julio). Un grupo numeroso logró entrar al recinto para aplaudirla y vivarla a cada instante. Había tanta gente en la esquina del edificio de Monteagudo y San Martín que se cortó el tránsito vehicular durante dos horas en esa zona.
Apenas entró al recinto, comenzaron los cánticos de la barra como en un estadio de fútbol. "Olé, olé olé... Rosa, Rosa", tronó en el edificio. Entre el público había madres adolescentes con hijos en brazos, jóvenes con camisetas de equipos de fútbol, y adultos que buscaban llegar lo más cerca posible de la ex funcionaria del intendente, Domingo Amaya.
Primera fila
Antes de jurar, Augier de Rojas se sentó en la primera fila, habilitada para el público, junto a su esposo el ex legislador justicialista Eduardo "Pinky" Rojas.
A las 10.20 se inició la sesión. El presidente del Concejo Deliberante, Ramón Santiago Cano, invitó a Augier de Rojas a ingresar al recinto. "Por Dios, la Patria y los Santos Evangelios", fue el juramento de rigor que escogió la edil. La única ausente fue la concejala Elsa Aguilar (PJ). Varios de sus pares atribuyeron ese faltazo a las rivalidades políticas internas que hay en el peronismo capitalino.
El clima proselitista se sintió durante toda la ceremonia. El clásico "sí, juro" fue seguido por un inmediato "¡fuerza concejala!" que gritó alguien desde la barra de simpatizantes. De inmediato, surgió otro cántico: "se siente, se siente, Rosa está presente".
Vestida de punta en blanco, Augier de Rojas, se sentó en su banca dispuesta a dar un discurso, que tampoco estuvo exento de tinte electoral. La concejala ya anunció que será candidata en agosto para el mandato 2011-15, por uno de los acoples más cercanos al gobernador, José Alperovich.
"El único enemigo que tenemos es la pobreza", expresó con énfasis. También habló de la justicia social y agradeció al gobernador por la banca que ahora ocupa. Saludó al intendente Amaya y recordó otros tiempos de internas en el peronismo.
Rosas para Rosa
Mientras el resto de los concejales peronistas miraba absorto el despliegue proselitista de la nueva compañera de bloque, varias mujeres le entregaron flores amarillas y rojas. La sesión en el Concejo Deliberante duró tan sólo 12 minutos, entre la apertura, el juramento, el discurso de la protagonista y el cierre. Sin embargo, la concejala tardó más en salir del edificio.
Al terminar la sesión, Augier de Rojas se dedicó repartir saludos, besos, abrazos, y a tomarse fotos con sus familiares dentro del recinto. Otra vez, surgieron los cánticos, mientras ella estiraba los brazos y levantaba los dedos en "V".
"Esto es demasiado para mí", ironizó un concejal opositor en voz baja, mientras levantaba el mentón en dirección a la concejala que era vitoreada a cada instante.
Luego, Augier de Rojas salió del edificio, donde había otros partidarios esperándola. Cuatro hombres la rodeaban como custodios. Saludó con besos a varias mujeres, cerca de un grupo de jóvenes que tocaban una batucada, y caminó por calle Monteagudo hasta doblar por San Martín. Rodeada por simpatizantes entró al estacionamiento y, tras 15 minutos, salió en un Ford Fiesta negro, conducido por su chofer. En el asiento trasero iba su esposo, hablando por teléfono como si estuviese digitándolo todo, absolutamente todo.
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