Gaddafi advirtió que se desató una guerra que puede salir de control

EEUU y Gran Bretaña estiman que se debilita.

POR LA LIBERTAD. Partidarios de Gaddafi manifestaron en la capital, Trípoli. REUTERS
POR LA LIBERTAD. Partidarios de Gaddafi manifestaron en la capital, Trípoli. REUTERS
01 Abril 2011
TRÍPOLI.- El líder libio Muammar Gaddafi advirtió a las potencias occidentales que llevan adelante ataques aéreos en su país que han desatado una guerra entre cristianos y musulmanes que puede salirse de control. "En caso de que continúen (con los ataques), el mundo va a entrar en una guerra de cruzados. Han comenzado algo peligroso que no puede ser controlado", señaló un texto de Gaddafi leído en la televisión estatal libia.

En tanto, EEUU y Reino Unido consideraron que Gaddafi está perdiendo poder, luego de la huida a Londres de su ministro de Exteriores Mussa Kussa.

Sin embargo, el jefe del Estado Mayor de EEUU, Mike Mullen, señaló que las tropas del régimen libio siguen teniendo claramente el control frente a los rebeldes, a pesar de la intervención militar internacional. Tomando en cuenta la fuerza de las tropas y su equipamiento, las tropas de Gaddafi son aproximadamente 10 veces más fuertes que las de los insurgentes, sostuvo Mullen.

Por su lado, los rebeldes lamentaron la falta de apoyo aéreo por parte de la alianza dirigida por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), mientras se supo que agentes de la CIA y del servicio secreto británico MI16 al parecer están reforzando sus actividades en territorio libio. La Casa Blanca consideró ayer que la renuncia del ministro Kussa es una clara señal de que Gaddafi está perdiendo el apoyo de sus hombres de confianza. "Si alguna vez hubo una señal de que su círculo íntimo se está deshaciendo es la huida de Kussa", sostuvo Jay Carney, portavoz de la Casa Blanca.

Kussa partió hacia el Reino Unido la noche del miércoles luego de tres décadas al servicio de Gaddafi. Se trata de la mayor deserción desde que las naciones occidentales, con el apoyo de la Liga Arabe, lanzaron una serie de ataques militares desde el aire con el fin de proteger a los civiles y a los rebeldes en Libia.

Estados Unidos y otros países reclaman a Gaddafi que renuncie y pidieron a miembros de su régimen que dejen de responder a sus órdenes.

El servicio secreto británico espera ahora que Kussa aporte importante información sobre el aparato de poder del líder libio. Por el momento, no estaba claro si el ex jefe del servicio secreto puede ser acusado por acciones del régimen. No goza de inmunidad, destacó el ministro de Exteriores británico, William Hague, en Londres.

Medios árabes informaron ayer que también el jefe del servicio secreto Abu Zeid Omar Durda desertó y se trasladó a Túnez, aunque no hubo confirmación oficial. Previamente, habían renunciado el ministro de Interior y el de Justicia.

Mientras, los rebeldes libios fracasaron otra vez en su intento de tomar la ciudad costera de Brega, de la cual fueron desplazados el jueves por las tropas del régimen. (DPA-Reuters-Especial)

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