Alrededor de 100 pozos serán perforados para abastecer de agua potable a cerca de 120.000 tucumanos que viven en poblaciones dispersas del Este.
El proyecto, que contempla una inversión de hasta U$S 20 millones, forma parte del programa de obras conocido como Norte Grande y será financiado por la Nación a través de un convenio con la Corporación Andinda de Fomento (CAF). La Provincia, según explicó el presidente de la comisión de Hacienda, José Cúneo Vergés, recibirá el dinero sin obligación de devolverlo.
La relación entre la Provincia y la entidad financiera sudamericana comenzó en 2009, cuando se firmó el acuerdo de cooperación que permitió la realización de los estudios. Precisamente, los trabajos de consultoría recayeron en manos de la Universidad Nacional de Tucumán.
La iniciativa será debatida en la sesión legislativa de hoy. El proyecto autoriza el convenio original y faculta al Poder Ejecutivo a que, mediante la Secretaría de Obras Públicas, recurra al procedimiento de licitación privada para la ejecución de cada una de las obras previstas, por hasta un monto de U$S 2 millones (podrán ser licitadas de manera individual o por grupo).
"Habitantes de Leales, Cruz Alta, Trancas, Simoca, Burruyacu y Graneros podrán superar el histórico y gravísimo problema de la presencia de arsénico en el agua que consumen, a partir de la ejecución de un plan de perforación de pozos surgentes y semisurgentes en la zona. Entre todas las localidades, estamos hablando de 30.000 familias con un total de 120.000 habitantes", precisó Cúneo Vergés.
El proyecto, que contempla una inversión de hasta U$S 20 millones, forma parte del programa de obras conocido como Norte Grande y será financiado por la Nación a través de un convenio con la Corporación Andinda de Fomento (CAF). La Provincia, según explicó el presidente de la comisión de Hacienda, José Cúneo Vergés, recibirá el dinero sin obligación de devolverlo.
La relación entre la Provincia y la entidad financiera sudamericana comenzó en 2009, cuando se firmó el acuerdo de cooperación que permitió la realización de los estudios. Precisamente, los trabajos de consultoría recayeron en manos de la Universidad Nacional de Tucumán.
La iniciativa será debatida en la sesión legislativa de hoy. El proyecto autoriza el convenio original y faculta al Poder Ejecutivo a que, mediante la Secretaría de Obras Públicas, recurra al procedimiento de licitación privada para la ejecución de cada una de las obras previstas, por hasta un monto de U$S 2 millones (podrán ser licitadas de manera individual o por grupo).
"Habitantes de Leales, Cruz Alta, Trancas, Simoca, Burruyacu y Graneros podrán superar el histórico y gravísimo problema de la presencia de arsénico en el agua que consumen, a partir de la ejecución de un plan de perforación de pozos surgentes y semisurgentes en la zona. Entre todas las localidades, estamos hablando de 30.000 familias con un total de 120.000 habitantes", precisó Cúneo Vergés.
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