27 Marzo 2011 Seguir en 
"Estoy enamorada de Tucumán, de la calidad de sus músicos y la ternura y el afecto de la gente". Esto dijo la cantante bonaerense Haydeé Mariel en febrero, durante su segunda visita. Ahora está por tercera vez, y el lunes regresará a Buenos Aires, pero para buscar sus pertenencias y hacer algunos trámites, porque junto con su marido, el guitarrista Ricardo Rubio, decidió radicarse en nuestra provincia.
"Estuvimos en Salta, Jujuy, en la Serenata, en la Pachamama, recorrimos los Valles y cuando estábamos volviendo a Tucumán, en la zona de El Indio, nos miramos y sin conversarlo sentimos que volvíamos a nuestra casa, que sabíamos a dónde ir y con quiénes nos encontraríamos", contó Haydeé.
Experiencias
Estas sensaciones, explicaron los dos, las vivieron desde su primer viaje a Tucumán, en noviembre. Todo empezó unos meses antes, en una peña en Morón, cuando se vincularon con políticos y artistas tucumanos que los ayudaron en su primer viaje. "Hasta ahí sólo conocíamos al Mono Villafañe y a La Yunta, y había muy buena onda. Además, siempre nos gustó mucho el folclore norteño y teníamos muchas canciones de autores tucumanos", explicó Rubio.
"Este verano conocimos los lugares y los personajes sobre los que cantamos, y eso nos va a ayudar a mejorar las interpretaciones, porque estamos entendiendo mejor lo que se siente y se vive acá", apuntó el guitarrista.
Haydeé tiene editados los discos "Desde mi raíz" (2005), en el que canta tangos y canciones folclóricas, y "De a dos" (2010), exclusivamente de folclore, con el acento puesto en composiciones norteñas.
Ella trabaja en el área de Cultura del municipio de Ituzaingó, tiene alumnos particulares de canto, y dicta talleres en gremios y otras organizaciones. Todo eso, además de cuestiones domésticas, deben resolver antes de radicarse aquí.
"Estamos fascinados. Es mágico Tucumán, sentimos que todo es alegría y afecto", remarcó la cantante que en 2003 fue ganadora del Festival de Cosquín.
Haydeé y Ricardo actuaron anoche en Pukúa, en el que fue su último recital como "extranjeros" en nuestra provincia. La semana próxima regresarán de Buenos Aires con sus valijas y las esperanzas de continuar aprendiendo lo que cantan.
"Estuvimos en Salta, Jujuy, en la Serenata, en la Pachamama, recorrimos los Valles y cuando estábamos volviendo a Tucumán, en la zona de El Indio, nos miramos y sin conversarlo sentimos que volvíamos a nuestra casa, que sabíamos a dónde ir y con quiénes nos encontraríamos", contó Haydeé.
Experiencias
Estas sensaciones, explicaron los dos, las vivieron desde su primer viaje a Tucumán, en noviembre. Todo empezó unos meses antes, en una peña en Morón, cuando se vincularon con políticos y artistas tucumanos que los ayudaron en su primer viaje. "Hasta ahí sólo conocíamos al Mono Villafañe y a La Yunta, y había muy buena onda. Además, siempre nos gustó mucho el folclore norteño y teníamos muchas canciones de autores tucumanos", explicó Rubio.
"Este verano conocimos los lugares y los personajes sobre los que cantamos, y eso nos va a ayudar a mejorar las interpretaciones, porque estamos entendiendo mejor lo que se siente y se vive acá", apuntó el guitarrista.
Haydeé tiene editados los discos "Desde mi raíz" (2005), en el que canta tangos y canciones folclóricas, y "De a dos" (2010), exclusivamente de folclore, con el acento puesto en composiciones norteñas.
Ella trabaja en el área de Cultura del municipio de Ituzaingó, tiene alumnos particulares de canto, y dicta talleres en gremios y otras organizaciones. Todo eso, además de cuestiones domésticas, deben resolver antes de radicarse aquí.
"Estamos fascinados. Es mágico Tucumán, sentimos que todo es alegría y afecto", remarcó la cantante que en 2003 fue ganadora del Festival de Cosquín.
Haydeé y Ricardo actuaron anoche en Pukúa, en el que fue su último recital como "extranjeros" en nuestra provincia. La semana próxima regresarán de Buenos Aires con sus valijas y las esperanzas de continuar aprendiendo lo que cantan.







