24 Marzo 2011 Seguir en 
ROMA.- Silvio Berlusconi desató ayer una minicrisis de Gobierno forzada por la dimisión del ministro de Cultura, Sandro Bondi, y por la nueva composición de su Gabinete. El grupo parlamentario Iniciativa Responsable, un pastiche formado por una docena de tránsfugas que fue decisivo para salvar la moción de censura de diciembre en el Parlamento, y que lo sigue siendo hoy, incorporó al Gobierno a un personaje turbio, al que el presidente de la República puso objeciones "institucionales".
Se trata de Saverio Romano, un político siciliano democristiano, ex dirigente de la UDC, investigado por complicidad con la mafia, informó ayer en su sitio web el diario español "El País".
Romano será el nuevo ministro de Agricultura, puesto dejado vacante por Giancarlo Galan, que sustituye a su vez a Sandro Bondi, el ministro de Cultura que abandona el Ejecutivo en protesta por la magnitud de los recortes de los presupuestos que manejaba su ministerio.
El político democristiano juró ayer en su cargo ante Giorgio Napolitano, que a continuación admitió un comunicado para afirmar que conoce "las graves imputaciones" que pesan sobre el ministro. Agrega que no hay impedimentos jurídicos formales que justifiquen una posible negativa al nombramiento, y concluye que espera que el proceso en curso aclare lo antes posible la verdadera situación del ministro.
La nota oficial revela el profundo malestar de Napolitano por la decisión final de Berlusconi, que se vio obligado a nombrar a Romano para satisfacer las crecientes presiones de Iniciativa Responsable. La oposición definió esas presiones de otra forma. Según el Partido Democrático, "para apuntalar su destruida mayoría, Berlusconi debe soportar un verdadero chantaje".
En su primer acto de ministro, Romano se permitió replicar diciendo que no ha sido jamás imputado, sino solo investigado, y que tiene "la conciencia en su sitio". El siciliano Romano está siendo investigado por el fiscal de Palermo Giuliano Castiglia, acusado de complicidad con asociación mafiosa. Además, tiene abierto un proceso por corrupción agravada, para favorecer a Cosa Nostra. (Especial)
Se trata de Saverio Romano, un político siciliano democristiano, ex dirigente de la UDC, investigado por complicidad con la mafia, informó ayer en su sitio web el diario español "El País".
Romano será el nuevo ministro de Agricultura, puesto dejado vacante por Giancarlo Galan, que sustituye a su vez a Sandro Bondi, el ministro de Cultura que abandona el Ejecutivo en protesta por la magnitud de los recortes de los presupuestos que manejaba su ministerio.
El político democristiano juró ayer en su cargo ante Giorgio Napolitano, que a continuación admitió un comunicado para afirmar que conoce "las graves imputaciones" que pesan sobre el ministro. Agrega que no hay impedimentos jurídicos formales que justifiquen una posible negativa al nombramiento, y concluye que espera que el proceso en curso aclare lo antes posible la verdadera situación del ministro.
La nota oficial revela el profundo malestar de Napolitano por la decisión final de Berlusconi, que se vio obligado a nombrar a Romano para satisfacer las crecientes presiones de Iniciativa Responsable. La oposición definió esas presiones de otra forma. Según el Partido Democrático, "para apuntalar su destruida mayoría, Berlusconi debe soportar un verdadero chantaje".
En su primer acto de ministro, Romano se permitió replicar diciendo que no ha sido jamás imputado, sino solo investigado, y que tiene "la conciencia en su sitio". El siciliano Romano está siendo investigado por el fiscal de Palermo Giuliano Castiglia, acusado de complicidad con asociación mafiosa. Además, tiene abierto un proceso por corrupción agravada, para favorecer a Cosa Nostra. (Especial)







