23 Marzo 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La delegación de Cascos Blancos argentinos comenzó ayer sus tareas logísticas junto al ACNUR, organismo de la ONU para los refugiados, en los campamentos donde se refugian miles de ciudadanos de distintas nacionalidades que escapan del conflicto armado que vive Libia. Además del trabajo que originariamente estaba dirigido a la asistencia en el campamento de Choucha, dos de los expertos argentinos se hicieron cargo de otro refugio desplegado en Taun, en base a las necesidades más urgentes en la zona fronteriza entre Libia y Túnez. En Choucha llegaron a convivir 70.000 personas en los primeros momentos del conflicto y actualmente, gracias a los operativos de rescate a través de puentes aéreos, quedan 5.000 que obtuvieron la categoría de "refugiados" para la ONU. Por la últimas acciones bélicas habría otros 20.000 desplazados. (DPA)







