15 Marzo 2011 Seguir en 
TOKIO.- Los japoneses continúan sin poder respirar tranquilos: las secuelas del terremoto y del tsunami comienzan a hacerse evidentes; la destrucción gana las calles, y la posibilidad de que alguna de las centrales nucleares colapse parece cada vez más cerca. Ayer sufrió daños el reactor 2 de la planta de Fukushima, el tercero que evidencia fallas, por lo que Japón pidió ayuda a EEUU para frenar el peligro atómico. En Tokio, informaron que ya hay más de 5.000 muertos y 10.000 desaparecidos. Pese a ello, los medios intentan llevar tranquilidad a la población. En lo económico, las pérdidas son exorbitantes y la Bolsa de Tokio abrió hoy en baja. (DPA-Reuters)







