12 Junio 2003 Seguir en 
NUEVA YORK.- El nivel de aprobación a la gestión del presidente estadounidense, George W. Bush, cayó del 73%, que gozaba en abril, al 57%, debido a los problemas en la economía del país, indicó un sondeo difundido ayer. El déficit presupuestario estadounidense ya ha rebasado su límite histórico y podría superar este año los U$S 400.000 millones -4% del PBI del país- según datos oficiales. Esa cantidad supera ya en U$S 1.000 millones el mayor déficit presupuestario alcanzado en la historia fiscal estadounidense.
Casi el doble de los votantes estadounidenses están más preocupados por la debilitada economía que por la posibilidad de ataques terroristas. Aun así, el republicano Bush sería reelegido con 53% de los votos frente a los potenciales candidatos demócratas, el senador Joe Lieberman, que recibió 40% y el senador John Kerry, 37%.
A raíz del ajuste impuesto por Bush, los ingresos federales por impuestos han caído en U$S 60.000 millones, mientras que los gastos aumentaron en U$S 86.000 millones, sobre todo en defensa y seguridad social. El desequilibrio presupuestario de este año es el segundo consecutivo de la administración Bush. En cambio, los últimos cuatro ejercicios en el mandato de su antecesor, Bill Clinton, se cerraron con superávit. Este dato jugará un rol importante en las próximas campañas electorales. (Reuter)
Casi el doble de los votantes estadounidenses están más preocupados por la debilitada economía que por la posibilidad de ataques terroristas. Aun así, el republicano Bush sería reelegido con 53% de los votos frente a los potenciales candidatos demócratas, el senador Joe Lieberman, que recibió 40% y el senador John Kerry, 37%.
A raíz del ajuste impuesto por Bush, los ingresos federales por impuestos han caído en U$S 60.000 millones, mientras que los gastos aumentaron en U$S 86.000 millones, sobre todo en defensa y seguridad social. El desequilibrio presupuestario de este año es el segundo consecutivo de la administración Bush. En cambio, los últimos cuatro ejercicios en el mandato de su antecesor, Bill Clinton, se cerraron con superávit. Este dato jugará un rol importante en las próximas campañas electorales. (Reuter)







