LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
08 Marzo 2011 Seguir en 
Con tesón, las nubes cubren y descubren San Javier varias veces por día. El paisaje se difumina o desaparece por completo, pero vale la pena sacarse la foto que recuerde el momento en que se disfrutó de un mate calentito "en medio de la nada". Porque, si se pudo ver las hermosas cumbres desde el Cristo Bendicente antes de que venga la nube, ya están guardadas en la memoria.







