11 Junio 2003 Seguir en 
Santiago de Chile.- La Organización de Estados Americanos (OEA) clausuró su XXXIII Asamblea Anual con una declaración que llama a profundizar la democracia para superar las crisis de gobernabilidad en el hemisferio. "Frente a las convulsiones sociales que agitan a Perú, Bolivia y Ecuador, la polarización en Venezuela y la insurrección armada en Colombia, los países americanos resolvieron que los problemas de la democracia se solucionan con más democracia", expresó el canciller argentino, Rafael Bielsa.
La "Declaración de Santiago" señala que durante las últimas dos décadas los pueblos de América Latina y el Caribe experimentaron el proceso de democratización más amplio y profundo de su historia, aunque algunos países confrontaron serios problemas de gobernabilidad, agravados por la situación de pobreza y exclusión social. La declaración reafirma el papel de los partidos políticos, pero destaca el firme propósito del organismo de promover la plena participación de la ciudadanía para restaurar la credibilidad y la confianza en las instituciones democráticas. Subraya también la urgencia de reformar los sistemas judiciales y combatir la corrupción y la impunidad.
La asamblea se ocupó también del tema de Cuba que, según varios ministros, no debe seguir siendo ignorado, aunque otros insistieron en que la OEA no es el mejor foro para discutir el asunto, pese a que así lo requirió el secretario de Estado de EE.UU., Colin Powell. (Télam)
La "Declaración de Santiago" señala que durante las últimas dos décadas los pueblos de América Latina y el Caribe experimentaron el proceso de democratización más amplio y profundo de su historia, aunque algunos países confrontaron serios problemas de gobernabilidad, agravados por la situación de pobreza y exclusión social. La declaración reafirma el papel de los partidos políticos, pero destaca el firme propósito del organismo de promover la plena participación de la ciudadanía para restaurar la credibilidad y la confianza en las instituciones democráticas. Subraya también la urgencia de reformar los sistemas judiciales y combatir la corrupción y la impunidad.
La asamblea se ocupó también del tema de Cuba que, según varios ministros, no debe seguir siendo ignorado, aunque otros insistieron en que la OEA no es el mejor foro para discutir el asunto, pese a que así lo requirió el secretario de Estado de EE.UU., Colin Powell. (Télam)







