11 Junio 2003 Seguir en 
NUEVA YORK.- Los tumultuosos años de escándalos en la Casa Blanca atraparon la atención de los estadounidenses que, el lunes, llenaron las librerías en busca de un ejemplar de las memorias de Hillary Clinton. Muchos críticos ven en este libro una posible catapulta política de Hillary para competir en las elecciones de 2004 contra el actual mandatario, George W. Bush. Hillary negó tener apetencias políticas, pero varios analistas dicen que podría ser la candidata para 2008 de los demócratas, que hasta ahora no consiguen un líder que pueda competir con Bush.
Cobijada por una gran campaña publicitaria, la ex primera dama y actual senadora por Nueva York firmó ejemplares de "Living History" en una librería de Manhattan, donde la gente hizo cola alrededor de la manzana para saludarla. Vestida con un traje amarillo y de perlas, Hillary recibió a los periodistas que la han perseguido desde el sonado "caso Lewinsky" (el escándalo sexual en la Casa Blanca). En la acera de enfrente, dos personas mostraban carteles que decían "Hillary sabía", en relación con el relato de la ex primera dama sobre cómo se enteró del romance de Clinton con la pasante Monica Lewinsky. En el libro, Hillary dice que creyó en su esposo hasta que este le confesó en agosto de 1998, dos días antes de testificar ante un gran jurado, que había tenido "un contacto íntimo inapropiado" con la joven pasante de la Casa Blanca.
Amiga en la desgracia
Meses antes, la prensa había estado presentando historias sobre la aventura extramarital del ex presidente, pero Hillary dice en sus memoras que todo el tiempo creyó que se trataba de una maniobra política para desprestigiar al entonces mandatario. Una admiradora de Hillary dijo que entendía cómo la ex primera dama pudo haber sido engañada. "Mi ex esposo me hizo lo mismo a mí", dijo. "Tuvo trece mujeres en mi matrimonio y yo no quería creerlo". (Reuter)
Cobijada por una gran campaña publicitaria, la ex primera dama y actual senadora por Nueva York firmó ejemplares de "Living History" en una librería de Manhattan, donde la gente hizo cola alrededor de la manzana para saludarla. Vestida con un traje amarillo y de perlas, Hillary recibió a los periodistas que la han perseguido desde el sonado "caso Lewinsky" (el escándalo sexual en la Casa Blanca). En la acera de enfrente, dos personas mostraban carteles que decían "Hillary sabía", en relación con el relato de la ex primera dama sobre cómo se enteró del romance de Clinton con la pasante Monica Lewinsky. En el libro, Hillary dice que creyó en su esposo hasta que este le confesó en agosto de 1998, dos días antes de testificar ante un gran jurado, que había tenido "un contacto íntimo inapropiado" con la joven pasante de la Casa Blanca.
Amiga en la desgracia
Meses antes, la prensa había estado presentando historias sobre la aventura extramarital del ex presidente, pero Hillary dice en sus memoras que todo el tiempo creyó que se trataba de una maniobra política para desprestigiar al entonces mandatario. Una admiradora de Hillary dijo que entendía cómo la ex primera dama pudo haber sido engañada. "Mi ex esposo me hizo lo mismo a mí", dijo. "Tuvo trece mujeres en mi matrimonio y yo no quería creerlo". (Reuter)







