A veces no es fácil esquivar algunos llamados telefónicos; menos cuando el número preanuncia que el interlocutor está en el extranjero.
-Vio que yo tenía razón lleva dos períodos; no uno.
-Buenas tardes, a qué viene esta sesuda reflexión.
-Usted me viene mintiendo sobre los años de gestión del gobernador, José Alperovich, y casi me hace echar cuando hice un informe sobre las reelecciones en América latina.
-Yo no le mentí.
-Mire, escuché especialmente el discurso del gobernador tucumano y dijo: "... este año termina mi segundo mandato como gobernador desde que el pueblo de la provincia me eligiera, consecutivamente, en los años 2003 y 2007".
-El primero no vale.
-No empiece... A mí ya me quedó claro.
-Me alegro, pero el de 2003-2007 no vale.
-¿Quién dice eso?
-La Constitución de la provincia.
-Espere, creo que me equivoqué al llamarlo a Ud. No invente cosas ni se divierta haciéndome creer que allá hacen magia con las instituciones.
-No le miento. La Constitución dice que sólo por esta oportunidad el primer período no será considerado.
-Pero entonces el gobernador se equivocó.
- Mmmm
-Pero, él ya fue reelecto y entonces va por la re-re.
-No. La Constitución dice que el primero no existe.
-¿Cómo que no existe? ¿Ud. intenta decir que todo lo que pasó entre 2003 y 2007 no ocurrió?
-Palabra de constituyente.
-Precisamente, si sigo su razonamiento estamos ante una falacia. Ud. me quiere hacer pensar que los convencionales se borraron así mismos. Creo que marqué equivocado.
-Yo no dije eso...
-Por supuesto que sí. A ver: si se reunieron en 2006 para reformar la Constitución, cuando ejercían el primer período 2003-2007 entonces sí existió el primer período.
-Ud. se sorprende, pero aquí nada de eso se discute. Se debería considerar "prima facie" que no existió el primer período, todo ello "deviene" que la Constitución, que se sancionó y se promulgó en ese período, tampoco debería existir.
-Mire, en vez de andar jugando con galimatías yo ante cualquier duda como ciudadano recurriría al defensor del pueblo.
-Me está cargando.
-No. Es Ud. el que intentó reírse de mí. Y cuando yo le doy una solución razonable para su falacia, me responde así.
-En Tucumán el defensor del pueblo siempre fue oficialista.
-No bromee; en cualquier lugar del mundo los organismos que controlan son administrados por la oposición.
-Aquí no. Y si no consiguen un oficialista en el acto lo intervienen, como el Epret.
-¿Y la oposición?
-Pelea a brazo partido...
-Bueno, mire, eso tiene que valorizarse. No en todos los países un político está dispuesto a luchar por su gente.
-No...
-¿Qué? ¿Ahora me va decir que no pelean?
-Sí; pelean... pero entre ellos.
-Sabe, me sorprende lo que Ud. dice. En cualquier sitio ante semejante desorden institucional la gente saldría a la calle.
-Sí, esta semana clausuraron el tránsito. Nadie pudo ir a ningún lado en auto.
-Ve, ahí está. Cuando el pueblo no tiene contención, llegan los desbordes.
-Psé.
-Cuénteme, que eso puede abrirme el camino para hacer una gran nota. Podría poner algo así como que no sólo en los países árabes la gente sale a pedir instituciones claras y le dicen basta a las perpetuaciones en el poder.
-Mmm. Sí, claro.
-¿Qué decían en las manifestaciones?
-"Alperovich Gobernador". "Vamos José".
-No bromee. Me está subestimando.
-Para nada. Los alperovichistas cortaron el tránsito para vivar a su líder. Estaban eufóricos y hasta se disfrazaron para promover su re-reelección.
-Cómo re-re, no me dijo que...
-Déjelo ahí.
-Bueno, está bien, ya entendí que ustedes tienen problemas para que las cosas sean como deben ser. Sin embargo, el oxígeno de la democracia y de las elecciones ayudará.
-Sí, claro; pero no todos los candidatos son candidatos.
-¿¿¿¿¿??????
-Es que hay candidatos que no son candidatos.
-Otra vez con lo mismo. De nuevo con las bromas.
-No. Ud. es el que no entiende. Se llaman testimoniales. Los candidatos se hacen votar pero después ellos renuncian al mandato que les dio el pueblo y les dejan el lugar a otros.
-¿Y nadie dice nada?
-No, simplemente los votan. El gran testimonial es Osvaldo Jaldo, un ministro que fue electo unas cuatro veces y siempre hizo lo que quiso Alperovich, no lo que indicaba el mandato popular.
-Ud. me quiere decir que se vota a alguien que se postula para no ocupar el lugar que le da el electorado.
-Sí, pero aquí nadie se sorprende; es normal.
-Increíble; es un caso único...
-Bueno, no precisamente; hay varios. No es sólo Jaldo, también está la burra...
-Espere, no me diga que...
-No me dejó terminar, iba a decir Mansilla, es otro testimonial. Será candidato a legislador y cuando sea elegido seguirá actuando como senador, cargo que tiene para cuidarle la banca al gobernador, que además de conducir la provincia es senador suplente de la Nación.
-No entiendo.
-No importa. Son cosas intrascendentes aquí.
-Mmmm. Ya veo. ¿Y qué dicen las autoridades del partido?
-Los aplauden. Aquí los partidos no siempre tienen importancia.
-Ud. ya está desvariando. El ejercicio de la democracia se apoya en la vida de los partidos políticos.
-Sin dudas, pero hay candidatos que no tienen partido.
-Ya me está cansando. Eso es imposible. Cómo va a ser candidato si no tiene un partido.
-No se enoje conmigo, pero venga y mire las gigantografías. Parecen avisos clasificados pidiendo trabajo.
-Bueno es un servicio a la sociedad, de algún modo, pero no le creo.
-Con sólo caminar por la ciudad verá ahora a Pedro Stordeur proponerse como legislador sin identificarse con ningún partido. Pero Ud. no va a caminar por la ciudad y además tampoco es un problema aquí.
-Voy entendiendo. Sólo falta que me diga que los jueces son jueces pero no dictan sentencia.
-No se burle. Sí dictan sentencia, pero se le escapan los presos.
-Y ahora me va a decir que eso tampoco importa...
-No, yo no le dije eso.
-¿Y la Policía? ¿Ya lo atrapó?
-Aún no. Pero esta semana seguro lo atrapa o él se entrega.
-Bueno, por lo menos la Policía tiene eficiencia. No tienen de qué quejarse.
-Sin dudas. Mire hace unos días, después del homicidio a una anciana, un experto de la Policía le comentó a un editor de LA GACETA que iba a controlar a todos los punguistas que andaban sueltos.
-Me imagino que se armó un revuelo ya que decidió actuar después de un asesinato a sabiendas de que había delincuentes sueltos.
-Mmmm, no precisamente.
-Y el gobernador, ¿qué hizo?
-Salió volando.
-¿A sancionarlo?
-No. A Punta Cana.
-Perdone, si hay tanto desborde institucional debería todo ser un caos y Ud. en otra llamada me advirtió que se supone que la gestión es bien vista en Tucumán.
-Así es. Disculpe, pero, ¿para que me llamó? ¿Qué necesita?
-¿Quería saber si era cierto lo de la re-re de Cristina, pero apenas atendió me di cuenta que me equivoqué. Marqué a Tucumán en vez de Río Gallegos. También quería saber qué piensa Macri.
-Dice que confía en ganar en segunda vuelta.
-Vio que yo tenía razón lleva dos períodos; no uno.
-Buenas tardes, a qué viene esta sesuda reflexión.
-Usted me viene mintiendo sobre los años de gestión del gobernador, José Alperovich, y casi me hace echar cuando hice un informe sobre las reelecciones en América latina.
-Yo no le mentí.
-Mire, escuché especialmente el discurso del gobernador tucumano y dijo: "... este año termina mi segundo mandato como gobernador desde que el pueblo de la provincia me eligiera, consecutivamente, en los años 2003 y 2007".
-El primero no vale.
-No empiece... A mí ya me quedó claro.
-Me alegro, pero el de 2003-2007 no vale.
-¿Quién dice eso?
-La Constitución de la provincia.
-Espere, creo que me equivoqué al llamarlo a Ud. No invente cosas ni se divierta haciéndome creer que allá hacen magia con las instituciones.
-No le miento. La Constitución dice que sólo por esta oportunidad el primer período no será considerado.
-Pero entonces el gobernador se equivocó.
- Mmmm
-Pero, él ya fue reelecto y entonces va por la re-re.
-No. La Constitución dice que el primero no existe.
-¿Cómo que no existe? ¿Ud. intenta decir que todo lo que pasó entre 2003 y 2007 no ocurrió?
-Palabra de constituyente.
-Precisamente, si sigo su razonamiento estamos ante una falacia. Ud. me quiere hacer pensar que los convencionales se borraron así mismos. Creo que marqué equivocado.
-Yo no dije eso...
-Por supuesto que sí. A ver: si se reunieron en 2006 para reformar la Constitución, cuando ejercían el primer período 2003-2007 entonces sí existió el primer período.
-Ud. se sorprende, pero aquí nada de eso se discute. Se debería considerar "prima facie" que no existió el primer período, todo ello "deviene" que la Constitución, que se sancionó y se promulgó en ese período, tampoco debería existir.
-Mire, en vez de andar jugando con galimatías yo ante cualquier duda como ciudadano recurriría al defensor del pueblo.
-Me está cargando.
-No. Es Ud. el que intentó reírse de mí. Y cuando yo le doy una solución razonable para su falacia, me responde así.
-En Tucumán el defensor del pueblo siempre fue oficialista.
-No bromee; en cualquier lugar del mundo los organismos que controlan son administrados por la oposición.
-Aquí no. Y si no consiguen un oficialista en el acto lo intervienen, como el Epret.
-¿Y la oposición?
-Pelea a brazo partido...
-Bueno, mire, eso tiene que valorizarse. No en todos los países un político está dispuesto a luchar por su gente.
-No...
-¿Qué? ¿Ahora me va decir que no pelean?
-Sí; pelean... pero entre ellos.
-Sabe, me sorprende lo que Ud. dice. En cualquier sitio ante semejante desorden institucional la gente saldría a la calle.
-Sí, esta semana clausuraron el tránsito. Nadie pudo ir a ningún lado en auto.
-Ve, ahí está. Cuando el pueblo no tiene contención, llegan los desbordes.
-Psé.
-Cuénteme, que eso puede abrirme el camino para hacer una gran nota. Podría poner algo así como que no sólo en los países árabes la gente sale a pedir instituciones claras y le dicen basta a las perpetuaciones en el poder.
-Mmm. Sí, claro.
-¿Qué decían en las manifestaciones?
-"Alperovich Gobernador". "Vamos José".
-No bromee. Me está subestimando.
-Para nada. Los alperovichistas cortaron el tránsito para vivar a su líder. Estaban eufóricos y hasta se disfrazaron para promover su re-reelección.
-Cómo re-re, no me dijo que...
-Déjelo ahí.
-Bueno, está bien, ya entendí que ustedes tienen problemas para que las cosas sean como deben ser. Sin embargo, el oxígeno de la democracia y de las elecciones ayudará.
-Sí, claro; pero no todos los candidatos son candidatos.
-¿¿¿¿¿??????
-Es que hay candidatos que no son candidatos.
-Otra vez con lo mismo. De nuevo con las bromas.
-No. Ud. es el que no entiende. Se llaman testimoniales. Los candidatos se hacen votar pero después ellos renuncian al mandato que les dio el pueblo y les dejan el lugar a otros.
-¿Y nadie dice nada?
-No, simplemente los votan. El gran testimonial es Osvaldo Jaldo, un ministro que fue electo unas cuatro veces y siempre hizo lo que quiso Alperovich, no lo que indicaba el mandato popular.
-Ud. me quiere decir que se vota a alguien que se postula para no ocupar el lugar que le da el electorado.
-Sí, pero aquí nadie se sorprende; es normal.
-Increíble; es un caso único...
-Bueno, no precisamente; hay varios. No es sólo Jaldo, también está la burra...
-Espere, no me diga que...
-No me dejó terminar, iba a decir Mansilla, es otro testimonial. Será candidato a legislador y cuando sea elegido seguirá actuando como senador, cargo que tiene para cuidarle la banca al gobernador, que además de conducir la provincia es senador suplente de la Nación.
-No entiendo.
-No importa. Son cosas intrascendentes aquí.
-Mmmm. Ya veo. ¿Y qué dicen las autoridades del partido?
-Los aplauden. Aquí los partidos no siempre tienen importancia.
-Ud. ya está desvariando. El ejercicio de la democracia se apoya en la vida de los partidos políticos.
-Sin dudas, pero hay candidatos que no tienen partido.
-Ya me está cansando. Eso es imposible. Cómo va a ser candidato si no tiene un partido.
-No se enoje conmigo, pero venga y mire las gigantografías. Parecen avisos clasificados pidiendo trabajo.
-Bueno es un servicio a la sociedad, de algún modo, pero no le creo.
-Con sólo caminar por la ciudad verá ahora a Pedro Stordeur proponerse como legislador sin identificarse con ningún partido. Pero Ud. no va a caminar por la ciudad y además tampoco es un problema aquí.
-Voy entendiendo. Sólo falta que me diga que los jueces son jueces pero no dictan sentencia.
-No se burle. Sí dictan sentencia, pero se le escapan los presos.
-Y ahora me va a decir que eso tampoco importa...
-No, yo no le dije eso.
-¿Y la Policía? ¿Ya lo atrapó?
-Aún no. Pero esta semana seguro lo atrapa o él se entrega.
-Bueno, por lo menos la Policía tiene eficiencia. No tienen de qué quejarse.
-Sin dudas. Mire hace unos días, después del homicidio a una anciana, un experto de la Policía le comentó a un editor de LA GACETA que iba a controlar a todos los punguistas que andaban sueltos.
-Me imagino que se armó un revuelo ya que decidió actuar después de un asesinato a sabiendas de que había delincuentes sueltos.
-Mmmm, no precisamente.
-Y el gobernador, ¿qué hizo?
-Salió volando.
-¿A sancionarlo?
-No. A Punta Cana.
-Perdone, si hay tanto desborde institucional debería todo ser un caos y Ud. en otra llamada me advirtió que se supone que la gestión es bien vista en Tucumán.
-Así es. Disculpe, pero, ¿para que me llamó? ¿Qué necesita?
-¿Quería saber si era cierto lo de la re-re de Cristina, pero apenas atendió me di cuenta que me equivoqué. Marqué a Tucumán en vez de Río Gallegos. También quería saber qué piensa Macri.
-Dice que confía en ganar en segunda vuelta.
-¿Y Ud cómo lo sabe?
-Lo contó un grupo de invitados que se reunió con él en Tafí del Valle.
-Lo contó un grupo de invitados que se reunió con él en Tafí del Valle.
-Y los que lo oyeron, ¿qué dijeron?
-Que es un soberbio. Que no saludó a nadie.
-¿No rescataron nada de él?
-Sí, a su esposa. Dijeron que si no fuera por la simpatía de ella, no sería fácil la candidatura del ex presidente de Boca.
-¿No rescataron nada de él?
-Sí, a su esposa. Dijeron que si no fuera por la simpatía de ella, no sería fácil la candidatura del ex presidente de Boca.
-Y qué dijo de Alperovich.
-Que si él llega a la Presidencia, Alperovich va a ser el primer gobernador Pro.
-Hablemos en serio...
-Sabe qué, mejor marque bien la próxima vez...







