10 Junio 2003 Seguir en 
LIMA, Perú.- Unos 20 supuestos rebeldes de Sendero Luminoso amenazan con matar a un grupo de los 60 empleados de la firma argentina Techint que mantienen secuestrados en un campamento donde la firma realizaba obras para el proyecto gasífero de Camisea en la selva sur de Perú, anunció la policía.
Un oficial, que pidió no ser identificado, dijo a Reuters que en el campamento de Toccate, en el departamento de Ayacucho, están 20 supuestos "delincuentes terroristas al mando del 'camarada Mío', que dice que si nota la presencia de algún miembro de la fuerza del orden comenzará a victimar (asesinar) a los rehenes", según un documento interno de la policía.
De acuerdo con la policía de Ayacucho, unos 100 supuestos rebeldes uniformados de negro y armados con fusiles automáticos secuestraron el lunes a 60 empleados del campamento.
No obstante, el ministro de Defensa, Aurelio Loret de Mola, afirmó que los secuestradores fueron 60 "delincuentes armados" y que entre los rehenes de Techint había tres policías y ocho extranjeros, aunque no dio detalles sobre sus nacionalidades. Posteriormente se informó que no hay ciudadanos argentinos entre los secuestrados.
"Por las características de este hecho se ha dispuesto la intervención de las fuerzas armadas. El gobierno ha tomado las medidas necesarias para liberar a las personas secuestradas preservando su integridad física y su vida", leyó el ministro en un comunicado, sin atender preguntas de periodistas.
El policía de Ayacucho detalló a Reuters que "mientras un grupo de rehenes se quedó en el campamento con el 'camarada Mío' y sus compañeros como fuerzas de contención, el resto fue llevado a Vizcatán, un recodo selvático de muy difícil acceso en Ayacucho (a unos 600 kilómetros al sudeste de Lima)".
Techint responsabilizó por el secuestro a "supuestos grupos guerrilleros", pero la policía tampoco descartó que los captores sean los mismos empleados de la firma que reclaman mejoras sociales.
Ayacucho es la zona donde el maoísta Sendero Luminoso empezó en 1980 una ola de ataques, dinamitando sedes oficiales de ese lugar, asesinando autoridades, empresarios extranjeros, campesinos y miembros de las fuerzas de seguridad.
La supuesta incursión rebelde se realizó en momentos en que Perú vive un estado de emergencia decretado por el presidente Alejandro Toledo para detener una ola de huelgas y protestas.
Los secuestradores, algunos con el rostro tapado, piden a ejecutivos de Techint un millón de dólares, equipos de comunicación de última tecnología y explosivos, entre otras demandas, a cambio de los rehenes, detalló el policía.
El oficial dijo que cientos de policías y militares llegaron a la zona por aire y tierra "para poner orden".
Unos 1.500 campesinos tomaron en agosto del año pasado un campamento de Techint en otra zona selvática de Perú, lo que provocó enfrentamientos con la policía y miembros de seguridad de la firma dejando unos 10 heridos.
El proyecto de Camisea, con reservas probadas de 13 trillones de pies cúbicos de gas y 600 millones de barriles de líquidos, tiene como meta transportar el gas desde la selva sur de Perú, donde están los campos, hasta la capital del país, Lima, desde agosto del próximo año.
Aunque los ataques de Sendero disminuyeron considerablemente desde 1992 tras la captura de su máximo cabecilla Abimael Guzmán, según el gobierno aún quedan unos 450 rebeldes en tres recodos de la selva central y sur de Perú.La violencia rebelde en Perú dejó en 20 años 30.000 muertos y más de 25.000 millones de dólares en pérdidas materiales. (Reuter)
Un oficial, que pidió no ser identificado, dijo a Reuters que en el campamento de Toccate, en el departamento de Ayacucho, están 20 supuestos "delincuentes terroristas al mando del 'camarada Mío', que dice que si nota la presencia de algún miembro de la fuerza del orden comenzará a victimar (asesinar) a los rehenes", según un documento interno de la policía.
De acuerdo con la policía de Ayacucho, unos 100 supuestos rebeldes uniformados de negro y armados con fusiles automáticos secuestraron el lunes a 60 empleados del campamento.
No obstante, el ministro de Defensa, Aurelio Loret de Mola, afirmó que los secuestradores fueron 60 "delincuentes armados" y que entre los rehenes de Techint había tres policías y ocho extranjeros, aunque no dio detalles sobre sus nacionalidades. Posteriormente se informó que no hay ciudadanos argentinos entre los secuestrados.
"Por las características de este hecho se ha dispuesto la intervención de las fuerzas armadas. El gobierno ha tomado las medidas necesarias para liberar a las personas secuestradas preservando su integridad física y su vida", leyó el ministro en un comunicado, sin atender preguntas de periodistas.
El policía de Ayacucho detalló a Reuters que "mientras un grupo de rehenes se quedó en el campamento con el 'camarada Mío' y sus compañeros como fuerzas de contención, el resto fue llevado a Vizcatán, un recodo selvático de muy difícil acceso en Ayacucho (a unos 600 kilómetros al sudeste de Lima)".
Techint responsabilizó por el secuestro a "supuestos grupos guerrilleros", pero la policía tampoco descartó que los captores sean los mismos empleados de la firma que reclaman mejoras sociales.
Ayacucho es la zona donde el maoísta Sendero Luminoso empezó en 1980 una ola de ataques, dinamitando sedes oficiales de ese lugar, asesinando autoridades, empresarios extranjeros, campesinos y miembros de las fuerzas de seguridad.
La supuesta incursión rebelde se realizó en momentos en que Perú vive un estado de emergencia decretado por el presidente Alejandro Toledo para detener una ola de huelgas y protestas.
Los secuestradores, algunos con el rostro tapado, piden a ejecutivos de Techint un millón de dólares, equipos de comunicación de última tecnología y explosivos, entre otras demandas, a cambio de los rehenes, detalló el policía.
El oficial dijo que cientos de policías y militares llegaron a la zona por aire y tierra "para poner orden".
Unos 1.500 campesinos tomaron en agosto del año pasado un campamento de Techint en otra zona selvática de Perú, lo que provocó enfrentamientos con la policía y miembros de seguridad de la firma dejando unos 10 heridos.
El proyecto de Camisea, con reservas probadas de 13 trillones de pies cúbicos de gas y 600 millones de barriles de líquidos, tiene como meta transportar el gas desde la selva sur de Perú, donde están los campos, hasta la capital del país, Lima, desde agosto del próximo año.
Aunque los ataques de Sendero disminuyeron considerablemente desde 1992 tras la captura de su máximo cabecilla Abimael Guzmán, según el gobierno aún quedan unos 450 rebeldes en tres recodos de la selva central y sur de Perú.La violencia rebelde en Perú dejó en 20 años 30.000 muertos y más de 25.000 millones de dólares en pérdidas materiales. (Reuter)







