02 Marzo 2011 Seguir en 
hospital de simoca
Como vecino de la ciudad de Simoca y del resto del departamento, recientemente suscribí con beneplácito un petitorio, junto con 600 firmas más, que se presentó ante el intendente Luis González, para que interceda ante las autoridades del Siprosa, dada la imperiosa necesidad de que se mejore la prestación de servicios en el hospital Álvaro Gómez Llueca de esta ciudad. Concretamente se solicita: personal médico permanente y exclusivo para la atención de guardia; guardia las 24 horas en pediatría, habilitación del quirófano para cirugías menores (en particular partos) con el instrumental, personal y sala de recuperación necesarios. También pedimos atención diaria en consultorios externos, ampliación de los turnos para pacientes del PAMI, equipamiento para diagnósticos por imágenes y un mejor servicio de ambulancia. El servicio hospitalario se ha reducido al mínimo y para nada satisface las necesidades de una población de 13.000 personas en la ciudad y 33.000 en el resto del departamento. Hablamos de una zona rural que en las estadísticas oficiales aparece como la más deprimida económicamente, con carencias básicas en vivienda, servicios públicos y empleo.
Roberto Martín Aguirre
24 de Septiembre 131
Simoca-Tucumán
Y ASÍ LES FUE
En estos días, los diversos medios denostaron un proyecto educativo de la provincia de Buenos Aires para que se enseñaran, como una nueva materia de estudio, las protestas colectivas, la utilización de cortes de calles y rutas y los escraches a los funcionarios para que el Estado reconozca derechos ciudadanos que se consideren vulnerados. Estas conductas colectivas son consideradas como la mejor manera para ser escuchados y lograr soluciones rápidas. En nuestro caso podría haber sido útil. Nosotros perdimos nuestros trabajos permanentes en la ex Dirección Nacional de Azúcar, el organismo estatal más importante de la región, que funcionó hasta que fue disuelto por el Gobierno del presidente Menem y Cavallo en 1991 regulando la actividad azucarera. Como funcionarios amparados por la Constitución nacional (Art. 14 bis), confiamos en que se respetarían nuestros derechos y no acudimos, ingenuamente, a esos métodos, creyendo que la actitud pasiva sería valorada por los funcionarios del Gobierno y nos reubicarían en otras reparticiones públicas, como había sucedido con los empleados que se desempeñaban en Buenos Aires. Nos discriminaron, con el resultado de que la mayoría estamos desocupados, con juicios que duran años y las viudas de nuestros compañeros cobrando pensiones paupérrimas. El Gobierno nacional y el provincial en estos años aumentaron en miles los empleados rentados que cortan las calles y las rutas cuando no consiguen aumentos. Nosotros respetamos las normas y así nos fue, por "creer".
Juan Ovidio Rodríguez y
Rafael Héctor Orellana
Buenos Aires 437, 8º C
vehículos oficiales
Al ser consultado sobre la indebida utilización de vehículos oficiales, el intendente de Alderetes, Julio Silman, respondió que no tiene conocimiento al respecto, aunque LA GACETA publicara una fotografía como prueba irrefutable de esta irregularidad. ¿Puede el intendente desconocer lo que sucede en su municipio? Esta posibilidad es realmente inquietante porque demuestra una manifiesta ineptitud e ingenuidad para ocupar un cargo. Otra posibilidad, aún más preocupante, es que este funcionario, haciendo gala de tal exceso de vanidad y soberbia, quiso hacernos creer, subestimándonos, que desconocía tal situación, cuando lo más probable es que él mismo diera la orden de utilizar recursos de la municipalidad con fines proselitistas. Ya sea por inepto, ingenuo, vanidoso o soberbio, esta persona genera dudas sobre su capacidad para cumplir con las funciones de intendente y sobre sus pretensiones de lograr otro período en el cargo. Además, me alarma que el gobernador Alperovich apoye incondicionalmente a Silman, a quien indudablemente no conoce en profundidad, y cuya actitud éticamente reprobable no fue sancionada.
Manuel Concha
Av. Alfredo Guzmán s/n
Alderetes - Tucumán
un mar de siglas
Me identifico con el DNI, el CUIL y el CUIT; me gobiernaN el PEN y el PE local; milité en la JP, estuve en el Frejuli y ahora en el PJ, respeto a la UCR y admiro al PRO. Me bocharon de la UNT por incompetente. Fui agremiado a la UOM, pertenezco a la CGT y reconozco a la CTA, sin perder de vista al FMI y al G-20 para saber del PBI, lo que declara el Indec. Mientras tanto, tramito la jubilación en la Anses con aportes en una AJP bajo el control de la AFIP, por lo que espero contar con los servicios del PAMI para dejar de concurrir a los CAPS que administra el Siprosa. El cartero nos deja la factura de EDET analizada por el EPRET. A su vez, la DGR nos cobra el CISI, y si salimos de parranda nos controla el IPLA. Prendo la tele por cable de CCC que me informa lo que emite DyN, para saber sobre los planteos de los gremios docentes representados por ATE, Sadop y la Ctera. También aparecen ATE, ATSA y UPCN tratando los reclamos laborales originados en la DAU, la DPA y la DPV. No dejo de estar preocupado con los conflictos de la Fotia y la FEIA ante UCIT y el CUE. Como aficionado al fútbol vivo atento a lo que resuelva la FIFA ante un pedido de la AFA por un reclamo de UTA ante la LTF. En cuanto me abonen el PET cambiaré el DVD y el CD por un MP3 para la PC. Más sintético, imposible.
Ysmael Díaz
Mario Bravo 247
Banda del Río Salí-Tucumán
CelÍACOS
La obra social Subsidio de Salud no acata lo dispuesto en el artículo 9 de la Ley Nacional 26.588, donde se dispone que las obras sociales deben brindar cobertura asistencial a las personas con celiaquía. Esto comprende su detección, su diagnóstico, su tratamiento (alimentación) y su seguimiento. Tengo un hijo celíaco de cinco años, a quien se le detectó la enfermedad hace dos años. El único tratamiento que requiere de por vida es una dieta libre de gluten, que consiste en sustituir productos básicos (pan, harina, pastas) por productos especiales de venta en dietéticas o negocios especializados, cuyo costo supera fácilmente un 300% de los alimentos considerados "normales". Soy empleado público y en la Anses me informaron que no otorgan pensión por incapacidad funcional alimentaria (sí a los privados). La dirección de políticas alimentarias de la Provincia sostiene que a mi hijo no le corresponde tener su módulo Nutricional para Celíaco, argumentando que la obra social, por ley, tiene que hacerse cargo de la citada pensión. Señores directivos del Subsidio de Salud, les pido que se hagan cargo de su deber y cumplan con sus afiliados.
Alfredo Sayavedra
Lanzas 3º cuadra y Carlos Vera
Yerba Buena-Tucumán
colas de jubilados
Hubo un Gobierno de Tucumán que libró a sus jubilados del trato inhumano de hacer largas colas de pie, soportando las inclemencias del tiempo, con la habilitación de un amplio y confortable local situado en la calle Crisóstomo Alvarez. Luego fueron desalojados por el gobierno de Alperovich y trasladados a la estrecha sucursal del banco Macro de la calle Maipú, para ceder el lugar a los numerosos y siempre crecientes beneficiarios de subsidios. Pero ahora hasta la sucursal se ha vuelto pequeña. Los lugares de pago amontonan a los jubilados con beneficiarios de subsidios hasta de pueblos del interior. El banco obliga a los jubilados viejos y enfermos hasta a hacer cola fuera del local. Hay escasos asientos para los enfermos portadores de certificados. Algunos deben hacer plantón por más de una hora pues se les paga en una sola caja. ¿De qué sirven los turnos por monto de sueldo y última cifra del número del documento? ¿Por qué no se habilitan otros horarios para los siempre crecientes subsidios? ¿Por qué, si se respetan los derechos humanos, se los ve sólo como cifras para ganar elecciones?
Elba Aurora Martínez de Larrea
Como vecino de la ciudad de Simoca y del resto del departamento, recientemente suscribí con beneplácito un petitorio, junto con 600 firmas más, que se presentó ante el intendente Luis González, para que interceda ante las autoridades del Siprosa, dada la imperiosa necesidad de que se mejore la prestación de servicios en el hospital Álvaro Gómez Llueca de esta ciudad. Concretamente se solicita: personal médico permanente y exclusivo para la atención de guardia; guardia las 24 horas en pediatría, habilitación del quirófano para cirugías menores (en particular partos) con el instrumental, personal y sala de recuperación necesarios. También pedimos atención diaria en consultorios externos, ampliación de los turnos para pacientes del PAMI, equipamiento para diagnósticos por imágenes y un mejor servicio de ambulancia. El servicio hospitalario se ha reducido al mínimo y para nada satisface las necesidades de una población de 13.000 personas en la ciudad y 33.000 en el resto del departamento. Hablamos de una zona rural que en las estadísticas oficiales aparece como la más deprimida económicamente, con carencias básicas en vivienda, servicios públicos y empleo.
Roberto Martín Aguirre
24 de Septiembre 131
Simoca-Tucumán
Y ASÍ LES FUE
En estos días, los diversos medios denostaron un proyecto educativo de la provincia de Buenos Aires para que se enseñaran, como una nueva materia de estudio, las protestas colectivas, la utilización de cortes de calles y rutas y los escraches a los funcionarios para que el Estado reconozca derechos ciudadanos que se consideren vulnerados. Estas conductas colectivas son consideradas como la mejor manera para ser escuchados y lograr soluciones rápidas. En nuestro caso podría haber sido útil. Nosotros perdimos nuestros trabajos permanentes en la ex Dirección Nacional de Azúcar, el organismo estatal más importante de la región, que funcionó hasta que fue disuelto por el Gobierno del presidente Menem y Cavallo en 1991 regulando la actividad azucarera. Como funcionarios amparados por la Constitución nacional (Art. 14 bis), confiamos en que se respetarían nuestros derechos y no acudimos, ingenuamente, a esos métodos, creyendo que la actitud pasiva sería valorada por los funcionarios del Gobierno y nos reubicarían en otras reparticiones públicas, como había sucedido con los empleados que se desempeñaban en Buenos Aires. Nos discriminaron, con el resultado de que la mayoría estamos desocupados, con juicios que duran años y las viudas de nuestros compañeros cobrando pensiones paupérrimas. El Gobierno nacional y el provincial en estos años aumentaron en miles los empleados rentados que cortan las calles y las rutas cuando no consiguen aumentos. Nosotros respetamos las normas y así nos fue, por "creer".
Juan Ovidio Rodríguez y
Rafael Héctor Orellana
Buenos Aires 437, 8º C
vehículos oficiales
Al ser consultado sobre la indebida utilización de vehículos oficiales, el intendente de Alderetes, Julio Silman, respondió que no tiene conocimiento al respecto, aunque LA GACETA publicara una fotografía como prueba irrefutable de esta irregularidad. ¿Puede el intendente desconocer lo que sucede en su municipio? Esta posibilidad es realmente inquietante porque demuestra una manifiesta ineptitud e ingenuidad para ocupar un cargo. Otra posibilidad, aún más preocupante, es que este funcionario, haciendo gala de tal exceso de vanidad y soberbia, quiso hacernos creer, subestimándonos, que desconocía tal situación, cuando lo más probable es que él mismo diera la orden de utilizar recursos de la municipalidad con fines proselitistas. Ya sea por inepto, ingenuo, vanidoso o soberbio, esta persona genera dudas sobre su capacidad para cumplir con las funciones de intendente y sobre sus pretensiones de lograr otro período en el cargo. Además, me alarma que el gobernador Alperovich apoye incondicionalmente a Silman, a quien indudablemente no conoce en profundidad, y cuya actitud éticamente reprobable no fue sancionada.
Manuel Concha
Av. Alfredo Guzmán s/n
Alderetes - Tucumán
un mar de siglas
Me identifico con el DNI, el CUIL y el CUIT; me gobiernaN el PEN y el PE local; milité en la JP, estuve en el Frejuli y ahora en el PJ, respeto a la UCR y admiro al PRO. Me bocharon de la UNT por incompetente. Fui agremiado a la UOM, pertenezco a la CGT y reconozco a la CTA, sin perder de vista al FMI y al G-20 para saber del PBI, lo que declara el Indec. Mientras tanto, tramito la jubilación en la Anses con aportes en una AJP bajo el control de la AFIP, por lo que espero contar con los servicios del PAMI para dejar de concurrir a los CAPS que administra el Siprosa. El cartero nos deja la factura de EDET analizada por el EPRET. A su vez, la DGR nos cobra el CISI, y si salimos de parranda nos controla el IPLA. Prendo la tele por cable de CCC que me informa lo que emite DyN, para saber sobre los planteos de los gremios docentes representados por ATE, Sadop y la Ctera. También aparecen ATE, ATSA y UPCN tratando los reclamos laborales originados en la DAU, la DPA y la DPV. No dejo de estar preocupado con los conflictos de la Fotia y la FEIA ante UCIT y el CUE. Como aficionado al fútbol vivo atento a lo que resuelva la FIFA ante un pedido de la AFA por un reclamo de UTA ante la LTF. En cuanto me abonen el PET cambiaré el DVD y el CD por un MP3 para la PC. Más sintético, imposible.
Ysmael Díaz
Mario Bravo 247
Banda del Río Salí-Tucumán
CelÍACOS
La obra social Subsidio de Salud no acata lo dispuesto en el artículo 9 de la Ley Nacional 26.588, donde se dispone que las obras sociales deben brindar cobertura asistencial a las personas con celiaquía. Esto comprende su detección, su diagnóstico, su tratamiento (alimentación) y su seguimiento. Tengo un hijo celíaco de cinco años, a quien se le detectó la enfermedad hace dos años. El único tratamiento que requiere de por vida es una dieta libre de gluten, que consiste en sustituir productos básicos (pan, harina, pastas) por productos especiales de venta en dietéticas o negocios especializados, cuyo costo supera fácilmente un 300% de los alimentos considerados "normales". Soy empleado público y en la Anses me informaron que no otorgan pensión por incapacidad funcional alimentaria (sí a los privados). La dirección de políticas alimentarias de la Provincia sostiene que a mi hijo no le corresponde tener su módulo Nutricional para Celíaco, argumentando que la obra social, por ley, tiene que hacerse cargo de la citada pensión. Señores directivos del Subsidio de Salud, les pido que se hagan cargo de su deber y cumplan con sus afiliados.
Alfredo Sayavedra
Lanzas 3º cuadra y Carlos Vera
Yerba Buena-Tucumán
colas de jubilados
Hubo un Gobierno de Tucumán que libró a sus jubilados del trato inhumano de hacer largas colas de pie, soportando las inclemencias del tiempo, con la habilitación de un amplio y confortable local situado en la calle Crisóstomo Alvarez. Luego fueron desalojados por el gobierno de Alperovich y trasladados a la estrecha sucursal del banco Macro de la calle Maipú, para ceder el lugar a los numerosos y siempre crecientes beneficiarios de subsidios. Pero ahora hasta la sucursal se ha vuelto pequeña. Los lugares de pago amontonan a los jubilados con beneficiarios de subsidios hasta de pueblos del interior. El banco obliga a los jubilados viejos y enfermos hasta a hacer cola fuera del local. Hay escasos asientos para los enfermos portadores de certificados. Algunos deben hacer plantón por más de una hora pues se les paga en una sola caja. ¿De qué sirven los turnos por monto de sueldo y última cifra del número del documento? ¿Por qué no se habilitan otros horarios para los siempre crecientes subsidios? ¿Por qué, si se respetan los derechos humanos, se los ve sólo como cifras para ganar elecciones?
Elba Aurora Martínez de Larrea
elba_larrea@hotmail.com
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.







