Buen día para algunos, una pesadilla para otros

Entre los cortes de tránsito y la movilización de militantes, el microcentro cambió su fisonomía. Los quiosqueros celebraron las ventas, pero los taxistas y los encargados de los estacionamientos no ocultaron su malestar. Indiferencia.

02 Marzo 2011
El cambio de rutina en la ciudad significó un incrementoen las ventas para algunos locales del centro. Heladerías,quioscos y puestos de panchuques se beneficiaroncon los cortes de tránsito y la importante movilización demilitantes oficialistas. "Las ventas estuvieron bárbaras. Siera necesario ponía el discurso por tele", ironizó Nadia,que atiende un drugstore en calle San Martín al 400. "El incremento enlas ventas fue por la circulación de las personas. Lo más buscado fueronlas tarjetas telefónicas, los cigarrillos y las bebidas", relató Soraire desdesu quiosco de calle Laprida. En tanto, en Muñecas primera cuadra, Claudiaatendió como todos los días a los clientes una heladería. "La mañanase vino con muchísimas ventas", contó.

No todos se interesaron por el discurso del gobernador.Fueron pocos los bares céntricos que prendieron sus televisorespara transmitir la ceremonia. "Eso sí, si losclientes nos pedían lo poníamos", dijo Fernando, encargadode un local en 24 de Septiembre al 500. "Lo tenemosdetrás de la barra y los clientes que quieren ver latele se sientan ahí", añadió. Por su parte, Valeria, encargada de un caféen la intersección de las calles Mendoza y 25 de Mayo, dijo: "siempre quehay eventos públicos ponemos la tele con volumen. Pero hoy los clientesno están interesados porque están todos de espaldas a la pantalla". Daniel,un taxista, se mostró indiferente a las palabras del gobernador. "Nolo escucho; no me interesa. Gracias a Dios no tengo radio", afirmó.

Los quioscos de diarios y revistas, los estacionamientosy los taxistas fueron los más perjudicados por los cortesde tránsito. "Me molesta que corten las calles; entre estoy el juicio..., dejo el auto en casa", ironizó Jorge. Molesto,Ángel, que atiende un puesto de diarios y revistas en calle24 de Septiembre al 500, exteriorizó sus quejas. "Esuna falta de respeto, bajan las ventas de diarios del día. Hoy (por ayer) yaestá perdido porque a la tarde nadie los compra", bramó. Pablo Gabrielatiende un estacionamiento; ayer, la playa estuvo prácticamente vacía."No entró ningún auto. Los que hay son de la Policía y de un par de abogados...Todos vienen al discurso. La mañana es la hora pico. Hoy no esun buen día", concluyó.

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