Corea del Norte se proveerá de armas atómicas

El vocero Ari Fleischer dijo que la mayor amenaza a la seguridad del pueblo norcoreano proviene de su propio gobierno.

10 Junio 2003
Pyongyang.- Corea del Norte admitió, por primera vez, su intención de construir una bomba atómica para contar con capacidad de disuasión nuclear, en momentos en que mantiene un serio entredicho con Estados Unidos a raíz de sus programas nucleares. El deseo del gobierno de Pyongyang es poseer capacidad de disuasión nuclear, no para extorsionar sino para reducir su arsenal convencional y poner sus recursos humanos y económicos al servicio de la construcción del país y de la vida de la gente, se afirmó oficialmente. Corea del Norte tiene uno de los más grandes ejércitos del mundo, con 1.100.000 soldados, muchos de los cuales están desplegados cerca de la zona desmilitarizada que divide la península de Corea.
"Mientras Estados Unidos continúe hostilizando a la República Democrática y Popular de Corea, nuestra opción será la disuasión nuclear", dijo un vocero de Pyongyang. El gobierno norcoreano sugirió también que quiere obtener otras armas de destrucción masiva, pero a un costo menor que el de la bomba atómica. "Vamos a reforzar una herramienta de disuasión física potente que cueste menos, pero que pueda paralizar cualquier arma nuclear o de tecnología de avanzada", dijo el vocero.

Mejor, pan
La primer reacción del gobierno estadounidense provino de la Casa Blanca. Con cautela, el vocero Ari Fleischer dio un giro a la cuestión que enfrenta a Washington y Pyongyang, al afirmar que la mayor amenaza a la seguridad del pueblo norcoreano proviene de su propio gobierno. "Hambrean a su gente", sostuvo. "Corea del Norte necesita desmantelar total e inmediatamente su programa de armas nucleares. Esa es la mejor manera de alimentar y proteger al pueblo -enfatizó-. De ese modo, el mundo los ayudará". Según la CIA, Corea del Norte procesó plutonio suficiente como para construir una o dos bombas atómicas durante un programa nuclear que fue congelado en 1994.
La crisis actual comenzó en octubre, cuando un enviado estadounidense afirmó que los norcoreanos tenían un programa militar nuclear. Pyongyang desmintió al funcionario y afirmó que sólo dijo que tenía derecho a dotarse del arma atómica. A raíz del entredicho, se suspendió un acuerdo firmado en 1994, por el cual EE.UU. enviaba petróleo a Corea del Norte y Pyongyang congelaba su actividad nuclear. A ello siguió la expulsión de los inspectores nucleares de la ONU de Pyongyang. (Reuter/Télam)

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