10 Junio 2003 Seguir en 
Quiero hacerles unas pocas preguntas y sugerencias a algunos candidatos. ¿Qué tal si abandonan los pasacalles? Están prohibidos; estropean la ciudad; no convencen a nadie. Y hablando de prohibiciones, ¿qué tal si practican lo que dicen ser? ¿Qué tal si abandonan los afiches? Ensucian y la gente ni los mira. ¿Qué tal si en lugar de recurrir a la suciedad recurren a la inteligencia? Los ciudadanos, entrampados por la Ley de Lemas, debemos votar. ¿Y qué nos ofrecen decenas de candidatos? Un patético festival de pasacalles y de afiches. Algunos, los más recalcitrantes, los que han sido "sopapeados" públicamente por madres furiosas, apelan, además a nuestra amnesia. Otros, los más osados, a charlas bobas en pequeños auditorios. ¿Qué tal si rinden concurso público? ¿Qué tal si organizan debates entre ustedes, teniendo como auditorio a todos los electores? ¿Qué tal si se enfrentan, una y otra vez, exponiendo sus ideas, en caso de tenerlas? Si no lo hacen, los electores podríamos creer que el terror a la confrontación pública los paraliza. ¿Qué tal si buscan un remedio para el espanto y permiten al elector verlos en conjunto, compararlos y seleccionar al mejor? Más de un lector, a esta altura, se estará preguntando: ¿qué tal si este bobo deja de creer en los Reyes Magos?
Alfredo Bolsi
B. Houssay 102
Yerba Buena-Tucumán
El lector Salinas Córdoba (carta del 7/6) afirma que creía que había visto de todo en su vida. Pero él sólo responsabiliza a los gobernantes (a los que no defiendo) y yo en cambio, no puedo entender a algunos gobernados. Responsabilizo a los padres, sobre todo a la madre, de los chicos con larvas en la cabeza. ¿No higienizaba a esos niños? Una cosa es la pobreza y otra, la negligencia. Si no tiene agua, tenemos ríos en los alrededores. ¿Por qué abandonó a sus hijos? Facundo Cabral decía: "Madre hay una sola, por desgracia me tocó a mí". En este caso les tocó a esos pobres niños. Las madres somos capaces de todo, hasta de dar la vida por nuestros hijos. ¿En qué pensaba ella? ¿Qué hacía cuando veía las larvas en la cabeza de sus hijos? Dios, en su infinita misericordia sabrá perdonarla, pero no olvidemos que otro de los atributos de Dios es la justicia, y nos da a cada uno lo que merecemos.
Carmela Gallucci de Alvarez
carlin_alvarez@hotmail.com
Comparto con el lector Mangini sus conceptos acerca del cambio en la rotonda del pie del cerro. Volvieron la tranquilidad y el respeto por las normas de convivencia. Parecen haber quedado atrás los agraviantes desbordes de las escenas que provocaban los concurrentes; la agresión sonora cuyos excesos se denunciaron tantas veces; el consumo descontrolado de bebidas alcohólicas; el basural que quedaba luego de la llamada recreación. La impotencia nos llevaba a soportar estoicamente estos y otros problemas: nuestras quejas eran tergiversadas o desoídas. El saludable cambio que hoy se observa abre una nueva esperanza a una mejor calidad de vida.
Norma García
ngarcia@arnet.com.ar
Me satisfizo el editorial del 29/5 sobre la preocupación de quienes vivimos en Barrio Norte. Este barrio se viene degradando desde la primera intendencia republicana con la instauración de la famosa "peatonal 25", sin que hasta la fecha ninguna otra administración se haya preocupado por revalorizar la zona, pese a que se cobra incluso uno de los impuestos más caros de la ciudad. Vemos cómo se siguen habilitando locales de pool con total desaprensión por parte de las autoridades. Uno de ellos tiene un anexo supuestamente clandestino donde funciona una disco.
Julio Cordileone
Laprida 655
S. M. de Tucumán
Ahora está de moda escuchar de los políticos el eslogan electoral de que están dispuestos a escuchar las propuestas ciudadanas para gobernar. Pero se olvidan de que la principal exigencia ciudadana es que no se presenten más y que se vayan. Quieren que la gente les crea que esta vez se postulan no para conservar su poder ni sus privilegios, sino únicamente por bien de la sociedad. Usan viejos trucos: se divorcian de sus viejos compañeros, se casan con otros, cambian su identidad, aparecen al lado de los inocentes, copian de las ONG ideas sobre participación ciudadana y las incluyen en su programa, todo para subsistir. Pero la sociedad está cada vez más atenta y pregunta: ¿por qué confiar en ellos esta vez?nIreneusz Zygmuntcyberpolaco@hotmail.com
En Yerba Buena, los vecinos estamos acostumbrados, desde hace dos años, a ver remises truchos estacionados en la avenida Aconquija, dos o tres cuadras pasando el mástil. Se los conoce generalmente porque son modelos viejos. Recibí una sorpresa, hace un par de viernes, que me dejó aterrorizado por las consecuencias que algún día pudiera haber. Estaba esperando un taxi, y como no venía ninguno resolví subir a uno de estos remises. Por supuesto elegí el más nuevo. Pedí que me llevara al Barrio Marti Coll. Cuando el chofer prendió la luz para cobrarme me di cuenta de que era un menor de edad; según él, tenía 16 años. Me contó que estaba acostumbrado, juntamente con algunos amigos, a sacarle el auto a su padre para "hacer unos pesitos" para tomar unos tragos y poder ir a bailar. Lo peor del caso es que al bajar me di cuenta de que el auto no tenía chapa patente. Me pregunto: ¿ante quién nos quejamos? ¿Ante la Municipalidad o ante la Policía? ¿Ninguno controla? Sólo espero que no se aprovechen de nuestra estupidez para provocar algún asalto o algo peor.
Jorge Molina
jorgemolina_64@hotmail.com
En la carta de la sociedad de fomento "El Corte" se vierten numerosas acusaciones totalmente erróneas. La Reserva Experimental Horco Molle (Rehm) pertenece a la Facultad de Ciencias Naturales y al Instituto Lillo de la UNT. Allí existe una plantación de eucaliptos y otra de pinos, previa a su creación. Plantaciones de estos árboles hay también en la zona, dentro de la propiedad de la Escuela de Agricultura y Sacarotecnia y del Parque Biológico de la UNT. Actualmente, no se están explotando ni pinos, ni eucaliptos en la Rehm, de modo que mal pueden haberse visto "incontables camiones" con rollos de estas especies provenientes de la Rehm. En los últimos tres años, se han plantado casi 450 árboles de especies autóctonas, y se han reforestado amplias zonas donde antes no existían árboles de ningún tipo. Dado que las fotos aéreas muestran que hace 50 años sólo había campos de cultivo donde hoy se asienta la Rehm, difícilmente puede haber horco molles centenarios. De hecho, prácticamente no hay más horco molles que los plantados por la Reserva dentro de su predio.
Juan Pablo Juliá
Coordinador
Reserva Experimental Horco Molle







