Una tucumana en Medio Oriente

Por Marta Leggio Profesora de inglés.

26 Febrero 2011
Estuve hace siete años en Libia e hice un recorrido por otros países de Medio Oriente, tales como Egipto y Jordania.

Lo que me sorprendió de Libia es que había pequeños lugares en donde el Gobierno les daba leche y pan gratis a sus habitantes.

Además, pude observar que había muchos monoblocks, que pertenecían al Estado y que les prestaba a la gente para que pudieran vivir allí. Si bien uno no era dueño de esa casa, podía habitar en esas viviendas. En Libia, a diferencia de Egipto, pude observar que no había mendigos en las calles. Asimismo El Cairo era una ciudad que dejaba mucho que desear en lo referido a la limpieza.

Otra de las diferencias entre Libia y el resto de los países árabes es que los hombres son muy respetuosos con las mujeres. En Egipto y en Jordania, por ejemplo, los hombres tienen la concepción de que las mujeres occidentales tienen un estilo de vida muy liberal, por lo que tienen un mal concepto. En Jordania, la diferencia entre hombres y mujeres es muy marcada. Por ejemplo, en las playas de Amman (capital), las mujeres árabes se metían al mar con los velos puestos. Me resultó agradable lo que vi en Libia, sin considerar que viven bajo una dictadura como es la de Gaddafi. Las playas están discriminadas: una para libios y otra para extranjeros. Otra cosa que me llamó la atención es la arquitectura propia de la época del Imperio Romano. Las construcciones están perfectamente conservadas. Esto es así porque, como en Libia no se explota el turismo, no hay nadie quien las visite. En Sicilia existe un anfiteatro romano, pero el del país africano es mucho más bonito. Fue la primera vez que caminé en medio de ruinas arqueológicas sin encontrar ningún turista japonés. El día que Gaddafi se vaya, el turismo será un boom.

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