Un sismo causó el "día más oscuro" de la isla

La segunda ciudad del país quedó bajo los escombros y el fuego, las autoridades confirmaron 55 muertos y 300 desaparecidos. Unas 120 personas fueron rescatadas de las ruinas de casas, edificios y negocios. Equipos de salvamento trabajan contrarreloj en Christchurch

TERROR ENTRE LAS RUINAS. Edificios de oficinas se derrumbaron por completo. En las primeras horas tras el movimiento, la gente vagó por las calles en busca de ayuda y los que quedaron atrapados, clamaron por su vida.    FOTOS DE REUTERS
TERROR ENTRE LAS RUINAS. Edificios de oficinas se derrumbaron por completo. En las primeras horas tras el movimiento, la gente vagó por las calles en busca de ayuda y los que quedaron atrapados, clamaron por su vida. FOTOS DE REUTERS
23 Febrero 2011
CHRISTCHURCH.-Christchurch parece una zona de guerra. Así describió el alcalde de esa ciudad neozelandesa, Bob Parker, el panorama tras el sismo de 6,3 en la escala de Richter que remeció este martes la segunda urbe más importante y que se sintió en todo el país. Sucede que el temblor ocurrió pasado el mediodía, cuando la ciudad de 400.000 habitantes estaba en pleno movimiento.

Casas, oficinas, tiendas y la iglesia catedral se derrumbaron. Durante las primeras horas posteriores al movimiento, las autoridades habían anunciado 55 muertes. Sin embargo, la oficina de Defensa Civil advirtió que "la cifra irá subiendo" a medida que pasen las horas. En tanto, al cierre de esta edición los equipos de rescate habían sacado a 120 personas de entre los escombros. Se cree que unas 300 más estarían atrapadas por lo que los rescatistas trabajan también de noche y asistidos por perros entrenados.

Las primeras tareas se centraron en dos edificios que se vinieron abajo: uno de cuatro pisos en el que funcionaban oficinas de servicios financieros, y otro que albergaba una empresa de televisión y un instituto educativo. Testigos relataron que cerca de las ruinas del segundo, podía escucharse cómo los sobrevivientes atrapados gritaban por ayuda.

"Pensé que el mejor lugar era bajo la mesa, pero el techo se hundió encima, no puedo moverme y estoy aterrorizada", dijo desesperada la oficinista Anne Voss al canal de televisión TV3 mediante su teléfono celular.

Pip Ramby también sobrevivió al horror pese a encontrarse en un séptimo piso en el momento del siniestro: "éramos diez en una sala de conferencias cuando ocurrió", contó a una radio. "Llegar a la puerta era imposible y perdimos toda la orientación. Cuando el suelo dejó de temblar, nos dimos cuenta de que el edificio se había derrumbado y estábamos prácticamente a nivel del suelo". Esos son sólo algunos de los testimonios que se sucedieron en los medios locales.

Las autoridades no son alentadoras respecto a lo que sucederá durante las próximas jornadas. Parker expresó a sus compatriotas que se preparen para recibir "muy malas noticias". Mientras que el primer ministro, John Key, estimó que el número de víctimas aumentará y consideró que "este podría ser el día más oscuro en la historia de Nueva Zelanda".

Se habilitaron albergues de emergencia en colegios locales y en un hipódromo para alojar a los damnificados. Tras el sismo, los habitantes no sólo tuvieron que afrontar los destrozos en las edificaciones sino que además se originaron incendios en muchos puntos del centro de Christchurch y las calles principales se inundaron por la rotura de cañerías. Por lo tanto, las escenas de caos y descontrol se repitieron en las principales calles de la ciudad.

Por otro lado, alrededor del 80% de la zona afectada se quedó sin electricidad y sin agua potable.

Segundo en pocos meses

El movimiento telúrico es el segundo en sacudir la ciudad en los últimos cinco meses. Además, fue catalogado por los gobernantes como el desastre natural más mortífero de Nueva Zelanda de los últimos 80 años. Situada en el llamado "cinturón de fuego" (placas tectónicas del Pacífico e Indo-australiana), ese país registra un increíble récord de más de 14.000 terremotos al año en promedio, de los que alrededor de 20 superan la magnitud de 5.0.

En tanto que el terremoto más grave registrado cobró 256 víctimas fatales y ocurrió el 3 de febrero de 1931 en la bahía de Hawke, sur de la isla del Norte. (NA-AFP-DPA-Reuters)

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