21 Febrero 2011 Seguir en 
TRÍPOLI, MANAMA.- Fuerzas de seguridad en la ciudad libia de Benghazi causaron la muerte de decenas de personas mientras intentaban aplastar una revuelta contra el líder Muammar Gaddafi, en el más letal de los numerosos levantamientos que sacuden al mundo árabe.
Testigos dijeron que Benghazi estaba en un estado de caos, con edificios del Gobierno saqueados y tropas y policías que se vieron obligados a replegarse a un complejo fortificado, desde donde disparan a los manifestantes.
Gaddafi respondió con una represión feroz a los mayores desafíos a su Gobierno de cuatro décadas. El grupo con sede en Nueva York, Human Rights Watch, dijo que las fuerzas de seguridad mataron a tiros al menos a 173 personas en cuatro días de protestas, en un conteo basado en entrevistas con testigos y funcionarios de hospitales. No obstante, el canal árabe Al Yazira informó de 208 víctimas.
Tal como ocurrió previo a la caída de Hosni Mubarak en Egipto, el gobierno libio cortó las conexiones de internet y de los teléfonos móviles. La televisión estatal informó que seguían las marchas oficialistas en defensa de Gaddafi en el país, y mostró imágenes de personas aclamando a su líder.
Conciliador
En Bahrein, el príncipe heredero, el jeque Salman bin Hamad al-Khalifa, quien surge como una figura líder entre la elite gobernante, tomó medidas conciliatorias tras días de disturbios que dejaron seis muertos.
Por órdenes de Salman, las tropas y vehículos blindados se retiraron de la Plaza de la Perla, la cual fue sitiada el jueves después que policía antidisturbios lanzara una mortal redada nocturna contra los manifestantes.
Por otra parte, autoridades diplomáticas estadounidenses condenaron las represiones en Libia y en Bahrein, pero evitaron llamar a un cambio de gobierno.
Amnistía Internacional (AI) denunció el uso de ametralladoras y otras armas contra los manifestantes. "Parece que el líder libio ha ordenado a sus fuerzas que aplasten las protestas casi a cualquier precio", criticó Malcolm Smart, director de AI para Cercano Oriente y África del Norte.
Hoy, el ministro del Exterior británico, William Hague, hablará del tema con sus homólogos de la Unión Europea. Se espera que se llame a los países árabes a condenar los hechos en Libia. (Reuters-DPA)
Testigos dijeron que Benghazi estaba en un estado de caos, con edificios del Gobierno saqueados y tropas y policías que se vieron obligados a replegarse a un complejo fortificado, desde donde disparan a los manifestantes.
Gaddafi respondió con una represión feroz a los mayores desafíos a su Gobierno de cuatro décadas. El grupo con sede en Nueva York, Human Rights Watch, dijo que las fuerzas de seguridad mataron a tiros al menos a 173 personas en cuatro días de protestas, en un conteo basado en entrevistas con testigos y funcionarios de hospitales. No obstante, el canal árabe Al Yazira informó de 208 víctimas.
Tal como ocurrió previo a la caída de Hosni Mubarak en Egipto, el gobierno libio cortó las conexiones de internet y de los teléfonos móviles. La televisión estatal informó que seguían las marchas oficialistas en defensa de Gaddafi en el país, y mostró imágenes de personas aclamando a su líder.
Conciliador
En Bahrein, el príncipe heredero, el jeque Salman bin Hamad al-Khalifa, quien surge como una figura líder entre la elite gobernante, tomó medidas conciliatorias tras días de disturbios que dejaron seis muertos.
Por órdenes de Salman, las tropas y vehículos blindados se retiraron de la Plaza de la Perla, la cual fue sitiada el jueves después que policía antidisturbios lanzara una mortal redada nocturna contra los manifestantes.
Por otra parte, autoridades diplomáticas estadounidenses condenaron las represiones en Libia y en Bahrein, pero evitaron llamar a un cambio de gobierno.
Amnistía Internacional (AI) denunció el uso de ametralladoras y otras armas contra los manifestantes. "Parece que el líder libio ha ordenado a sus fuerzas que aplasten las protestas casi a cualquier precio", criticó Malcolm Smart, director de AI para Cercano Oriente y África del Norte.
Hoy, el ministro del Exterior británico, William Hague, hablará del tema con sus homólogos de la Unión Europea. Se espera que se llame a los países árabes a condenar los hechos en Libia. (Reuters-DPA)







