Le cuesta recordar con exactitud cuándo festejó un gol por última vez. Y eso no es normal para un delantero. Ya pasaron casi dos años desde aquella tarde en la que Gustavo Ibáñez perforó la red y salió corriendo para celebrar con sus compañeros. "No me acuerdo bien hace cuánto que no marco. Creo que el último gol se lo hice a Godoy Cruz cuando estábamos en Primera", hace memoria el atacante nacido en San Pablo. Y fue así. El "tomba" fue su última víctima, el 29 de marzo de 2009, cuando se jugaron dos minitiempos del partido que había sido postergado el 5 de marzo -también había anotado ese día- y que finalmente terminó 3 a 2 a favor de los mendocinos. "Hace mucho que no haga goles y para un delantero convertir es lo más lindo. Espero que pronto pueda cortar esta racha, pero creo que lo más importante sería que San Martín sume los tres puntos el domingo. Aunque no marque, siento que estoy haciendo las cosas bien", analizó.
"Aunque no es normal que un delantero se mantenga tanto tiempo sin anotar goles, lo mío nunca fue de convertir seguido. Siempre me caractericé por ser asistidor, más que un goleador. Mi fuerte es desbordar por afuera y tirar centros para mis compañeros. De todas maneras voy a seguir buscando anotar. Si me toca jugar contra Patronato sería lindo poder festejar", se ilusionó.
Sin continuidad
El "Súper Ratón" no tuvo mucha continuidad durante los últimos meses, pero cada vez que ingresó desde el banco demostró que de a poco va recuperando su mejor nivel. "Me siento muy bien, con mucha confianza, esperando que llegue la oportunidad de jugar. Pero si me toca estar afuera, seguiré apoyando al grupo como siempre lo hice. Y si me toca entrar dejaré todo por la camiseta", enfatizó. "Todo futbolista se entrena para estar entre los 11 titulares, pero el que decide es el entrenador, pensando en lo mejor para el equipo. En San Martín hay un buen plantel y la competencia es dura, aunque sana", agregó.
El delantero de 31 años sabe que San Martín necesita vencer a Patronato y a Rosario Central, los próximos adversarios, para no quedar lejos del lote de los equipos que pelean arriba. "Ahora se vienen dos partidos en casa y debemos sacar los seis puntos. Si conseguimos ese objetivo vamos a quedar prendidos en la lucha por los primeros puestos. Ahora más que nunca necesitamos el apoyo incondicional. El público siempre demostró lo que ama a San Martín y espero que contra Patronato le podamos regalar una alegría. En Córdoba sufrimos un golpe muy duro. El gol tempranero que nos convirtieron a los tres minutos nos jugó en contra. Además, cuando estábamos 2 a 0 abajo fuimos a buscar el descuento con todo y quedamos mal parados en el fondo. Belgrano lo aprovechó. Todas las derrotas duelen, pero mucho más una que es tan abultada. Pero ya no tenemos que dramatizar y debemos pensar en lo que se viene", expresó.
Ibáñez se imagina el cotejo contra Patronato. "Hay que salir a presionarlos desde el arranque. Es un equipo duro, que se repliega mucho atrás -destacó-. Lo ideal será marcar un gol rápido. Si eso sucede, ellos saldrán a buscar el partido y se nos van a generar espacios en el ataque".
"Aunque no es normal que un delantero se mantenga tanto tiempo sin anotar goles, lo mío nunca fue de convertir seguido. Siempre me caractericé por ser asistidor, más que un goleador. Mi fuerte es desbordar por afuera y tirar centros para mis compañeros. De todas maneras voy a seguir buscando anotar. Si me toca jugar contra Patronato sería lindo poder festejar", se ilusionó.
Sin continuidad
El "Súper Ratón" no tuvo mucha continuidad durante los últimos meses, pero cada vez que ingresó desde el banco demostró que de a poco va recuperando su mejor nivel. "Me siento muy bien, con mucha confianza, esperando que llegue la oportunidad de jugar. Pero si me toca estar afuera, seguiré apoyando al grupo como siempre lo hice. Y si me toca entrar dejaré todo por la camiseta", enfatizó. "Todo futbolista se entrena para estar entre los 11 titulares, pero el que decide es el entrenador, pensando en lo mejor para el equipo. En San Martín hay un buen plantel y la competencia es dura, aunque sana", agregó.
El delantero de 31 años sabe que San Martín necesita vencer a Patronato y a Rosario Central, los próximos adversarios, para no quedar lejos del lote de los equipos que pelean arriba. "Ahora se vienen dos partidos en casa y debemos sacar los seis puntos. Si conseguimos ese objetivo vamos a quedar prendidos en la lucha por los primeros puestos. Ahora más que nunca necesitamos el apoyo incondicional. El público siempre demostró lo que ama a San Martín y espero que contra Patronato le podamos regalar una alegría. En Córdoba sufrimos un golpe muy duro. El gol tempranero que nos convirtieron a los tres minutos nos jugó en contra. Además, cuando estábamos 2 a 0 abajo fuimos a buscar el descuento con todo y quedamos mal parados en el fondo. Belgrano lo aprovechó. Todas las derrotas duelen, pero mucho más una que es tan abultada. Pero ya no tenemos que dramatizar y debemos pensar en lo que se viene", expresó.
Ibáñez se imagina el cotejo contra Patronato. "Hay que salir a presionarlos desde el arranque. Es un equipo duro, que se repliega mucho atrás -destacó-. Lo ideal será marcar un gol rápido. Si eso sucede, ellos saldrán a buscar el partido y se nos van a generar espacios en el ataque".
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