Tres semanas decisivas

La polémica que generó un fallo mostró que FR es la opción opositora más potable para el oficialismo.

08 Junio 2003
Por Carlos Abrehu

Dentro de tres semanas, los tucumanos elegirán el primer gobierno del presente siglo. El oficialismo sueña con el factor desequilibrante que puede ser Néstor Kirchner, con su aureola de hombre ejecutivo.El santacruceño jugó para el gobernador Gildo Insfrán -un aliado de la primera hora en la salvaje pelea interna del peronismo-, y lo ayudó a ganar las elecciones de convencionales constituyentes en Formosa.
Insfrán se asegurará la oportunidad de pelear por su tercera reelección en el cargo, en una versión formoseña del sultanato. La fiebre continuista se expandió por Salta, donde Roberto Romero quiere que no haya ninguna traba para perpetuarse en el poder, tras dos gobernaciones sucesivas.
Tucumán no está a salvo de ser arrastrada por la ola reeleccionista, ya que está pendiente de ejecución la ley que habilita el llamado a elecciones de convencionales reformadores de la Carta del 90.
La administración mirandista no desprecia esos cálculos, pero por ahora prepara con bombos y platillos la llegada del Presidente para el viernes 20. Del patagónico esperan que convenza a la ciudadanía independiente de las bondades del candidato José Alperovich, y que además contenga a la tropa peronista díscola.
Las promesas de obras públicas y la concreción del retiro de los Bonos de Cancelación de Deudas formarán parte del discurso presidencial.
Kirchner, en rigor, apoya al ex ministro de Economía de Miranda como una de las tantas herencias que Eduardo Duhalde dejó a su sucesor. La elección provincial, de todos modos, se desbalanceará en un sentido o en otro por hechos de la política doméstica.
La ruptura con el pasado cercano obsesiona al senador. Los candidatos oficialistas procuran siempre despegarse de la matriz de origen en épocas de crisis.
El enorme desgaste de Miranda aconseja buscar ese atajo. De ese modo se explica la afirmación de Alperovich de que en Tucumán existe anarquía. El padrinazgo del gobernador empezó a convertirse en un lastre.
El interrogante desprejuiciado de un estudiante de la Unsta reveló que existen franjas de la sociedad que vinculan a Alperovich con episodios controvertidos del mirandismo, en los que intervino el ex fiscal anticorrupción Esteban Jerez. Y, además, puso de relieve que ante la opinión pública no se desdibujó la relación de correspondencia política de más de tres años que existe entre el gobernador y quien pretende reemplazarlo.

A maltraer
A Jerez también lo tuvo a maltraer el mismo auditorio de la universidad privada. El estudiantado suele incomodar a los políticos, en general, con sus interpelaciones. Y parece que el ex fiscal no escapó de esa tendencia.
Desde la órbita política se dispara también en contra Jerez. Alperovich, por primera vez, cuestionó a Jerez. "Hasta ahora sólo escuché hablar de honestidad y transparencia, pero hay que saber gobernar", afirmó ayer en Concepción.
El senador machacará en la ausencia de planes de gestión del postulante de la coalición Unión por Tucumán.
El bussismo acecha los movimientos y las palabras del ex fiscal en la busca del momento oportuno para golpear sobre este. El legislador Gumersindo Parajón (Pueblo Unido), desde una perspectiva diferente, alejó a su partido del frente jerecista, amparándose en divergencias ideológicas. Ambas posiciones están lejos de disgustar a la Casa de Gobierno.
De pronto, el ex fiscal se erigió en el blanco de ofensivas de distintas procedencias, pese a que su andar en la política tuvo idas y vueltas que casi sepultan su proyecto y su credibilidad.
La mayor perturbación que tuvo el oficialismo provino del mundo judicial. Dos vocales de la sala II del fuero Contencioso Administrativo no disiparon la incertidumbre con su reciente fallo.
Las organizaciones de derechos humanos habían objetado la candidatura del ex gobernador Antonio Bussi por su falta de idoneidad moral. La Junta Electoral Provincial autorizó provisionalmente su inscripción, pero rechazó la impugnación.
El juez Rodolfo Novillo descalificó con duros términos la decisión de ese órgano se basó "en la mera voluntad de sus integrantes, con absoluta carencia de fundamentos". Y dio por sentado que existen razones para que proceda la impugnación en contra del jefe de Fuerza Republicana. La parte dispositiva de la resolución, que suscribió también Enrique Guibert, sin embargo, es menos categórica, porque devolvió el problema a la Junta Electora Provincial. Bussi aún es candidato.
En la cumbre del poder había enojo con Novillo, que había complicado a múltiples actores. Por lo pronto, Antonio Gandur -presidente de la Corte y de la Junta- y Luis De Mitri- ministro fiscal de la Corte no podrán manejar más el asunto.

Las simpatías ocultas
De hecho, al devolver la Cámara el expediente a la Junta Electoral Provincial desencadenó un proceso de sustitución de sus miembros. Se abre ahora un laberinto procesal que, en principio, no impediría que el ex gobernador compita en las urnas.
Por haber opinado como lo hizo, fue atacado por Ricardo Bussi, en una demostración de intolerancia con el Poder Judicial.
El candidato a gobernador de FR perseguía, sin dudas, la exclusión del camarista del conocimiento de la causa. Finalmente, lo consiguió.
En la Casa de Gobierno existía una aguda preocupación por la suerte final de Bussi. Antes que lo jurídico, prevalecía lo político. "No hay que darle votos a Jerez". Así se resumía el pensamiento oficial, que traducía el temor al desplome electoral de Fuerza Republicana por obra del retiro forzado del ex gobernador.
Miranda, con más elegancia, planteó que el peronismo no proscribe y que prefiere que el electorado decida. Ese razonamiento contrasta con la circunstancia de que fue el extinto diputado Amado Juri uno de los más activos propulsores del no ingreso de Antonio Bussi a la Cámara por falta de idoneidad moral, en diciembre de 1999. Se ignora si Fernando Juri se adhiere al planteo de su padre o al de Miranda, a quien debe su presencia en la fórmula como candidato a vicegobernador.
Ante ese cuadro, Ricardo López Murphy habría decidido involucrarse en la campaña electoral tucumana. El líder de Recrear dará señales de respaldo a Jerez entre el viernes y el sábado, para afianzar el electorado propio en una dirección determinada.
La suerte de Alperovich, Jerez, Bussi (h) y Osvaldo Cirnigliaro (Frente Anticorrupción) se definirá en estas tres semanas próximas. Junio será tormentoso.

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