Quedaría libre el mensajero por falta de pruebas

En los próximos días estará el informe comparativo de las huellas digitales encontradas en el lugar del crimen.

08 Junio 2003
César Tello Asad, el joven mensajero acusado por el asesinato de Olga Beatrice de Borghesio, quedaría en libertad mañana o el martes, según comentaron fuentes judiciales. Lo único que podría modificar esa situación sería que el informe comparativo de huellas digitales indicara que pudo haber sido él el criminal. El estudio estaría listo uno de esos dos días.
Sin embargo, fuentes extraoficiales vinculadas al laboratorio científico de la División Criminalística dejaron trascender que podrían ser de una mujer o de un niño las huellas digitales halladas en la casa de Santa Fe 973, donde el 26 de mayo fue asesinada a cuchilladas la mujer de 67 años.
Pero ello, según el análisis de los investigadores policiales, no implicaría que el asesino sea una mujer, un niño o adolescente, dado que doña Olga tenía una muy buena relación con un grupo de chicos de alrededor de 13 años, que eran amigos de su nieta, de esa edad. También se tiene en cuenta que en la casa trabajaba, dos veces por semana, Marta, una mujer que no figura en la lista de sospechosos.
No obstante, la información no pudo ser confirmada por la Justicia.Hasta ahora, la fiscal Joaquina Vermal y el secretario Ernesto Baaclini no tendrían pruebas concretas en contra de Tello Asad. Se convirtió en sospechosos porque era un joven de confianza de doña Olga, que solía hacerle trámites y pagar sus impuestos, además de venderle perfumes.

En la vereda
Otro punto en su contra es que el lunes del homicidio, pasadas las 13, un vecino vio a doña Olga charlando con dos hombres en la puerta de su casa, y los pesquisas supusieron que uno de ellos podría haber sido el sospechoso, ya que ella no solía atender a extraños.
La mujer lo conoció cuando él trabajaba en una mensajería. Tello Asad dejó ese empleo cuando varios vecinos de Barrio Norte, por la confianza que les inspiraba, empezaron a llamarlo a él para hacer sus gestiones.El muchacho dio con lujo de detalles las actividades que realizó el día del crimen, y abonó sus dichos con las declaraciones de su novia y de su cuñado, además de haber dado nombres y datos que podrían ayudarlo.Mientras tanto, sigue investigándose la hipótesis de que desconocidos que se habrían hecho pasar por empleados de una empresa de alarmas hayan estudiado la casa para luego ingresar a asaltar a la víctima. Ese dato surgió de varias declaraciones, en las que se indicó que los sujetos se llevaron la alarma sin el conocimiento de la empresa.

Tamaño texto
Comentarios