08 Junio 2003 Seguir en 
Kabul.- En un atentado registrado ayer cerca de Kabul murieron cuatro soldados alemanes de la fuerza internacional de paz en Afganistán (ISAF) y otros 29 resultaron heridos, algunos de ellos de gravedad. Un atacante suicida estrelló un taxi bomba contra el ómnibus en que viajaban los uniformados por la ruta que une las ciudades de Kabul y Jalalabad, a unos 5 kilómetros al este de la capital. El micro formaba parte de un convoy de cuatro vehículos que se dirigía hacia el aeropuerto de Kabul, desde donde los soldados alemanes iban a embarcar en un avión de regreso a casa.
Varios cuerpos yacían cerca del micro carbonizado, que fue proyectado a unos diez metros de la ruta. Todos los heridos fueron transportados hacia las estructuras sanitarias de la ISAF, en el aeropuerto de la capital y en la principal base alemana, así como hacia la base estadounidense de Bagram, 40 kilómetros al norte de Kabul. Decenas de vehículos de la ISAF, blindados y ambulancias con los colores alemanes, holandeses, franceses y británicos se precipitaron al lugar del incidente.
Consternación en Berlín
El jefe del gobierno alemán, Gerhard Schröder, se manifestó consternado por el peor ataque sufrido hasta ahora por la ISAF desde que , hace unos dos años, instaló sus bases en Afganistán tras la campaña liderada por EE.UU. que derrocó al régimen talibán.
Un polvorín
Observadores militares dijeron que el país asiático no ha dejado de ser un polvorín, pese a que un proceso de estabilización que puso un gobierno presidido por Hamid Karzai. "Este atentado demuestra que la paz y la seguridad en Afganistán está todavía lejos", dijo un vocero del gobierno alemán. "Lo que sí podemos decir ahora es que el peligro en Afganistán ha entrado en una nueva dimensión", destacó. Hace tiempo que agentes de Inteligencia advirtieron que los talibanes se están reorganizando. Núcleos de combatientes continúan activos en el país después de que Estados Unidos acabó con el régimen radical islámico a fines de 2001.
Trabajadores extranjeros y tropas de la ISAF han sido blanco de ataques en los últimos meses. Hace dos meses, el cuartel general de la fuerza internacional fue atacado con un lanzacohetes, aunque nadie resultó herido. En la actualidad, Alemania y Holanda tienen el control semestral de la ISAF, compuesta por 4.700 efectivos de 28 países que ayudan a las autoridades afganas a mantener la seguridad. (Télam)
Varios cuerpos yacían cerca del micro carbonizado, que fue proyectado a unos diez metros de la ruta. Todos los heridos fueron transportados hacia las estructuras sanitarias de la ISAF, en el aeropuerto de la capital y en la principal base alemana, así como hacia la base estadounidense de Bagram, 40 kilómetros al norte de Kabul. Decenas de vehículos de la ISAF, blindados y ambulancias con los colores alemanes, holandeses, franceses y británicos se precipitaron al lugar del incidente.
Consternación en Berlín
El jefe del gobierno alemán, Gerhard Schröder, se manifestó consternado por el peor ataque sufrido hasta ahora por la ISAF desde que , hace unos dos años, instaló sus bases en Afganistán tras la campaña liderada por EE.UU. que derrocó al régimen talibán.
Un polvorín
Observadores militares dijeron que el país asiático no ha dejado de ser un polvorín, pese a que un proceso de estabilización que puso un gobierno presidido por Hamid Karzai. "Este atentado demuestra que la paz y la seguridad en Afganistán está todavía lejos", dijo un vocero del gobierno alemán. "Lo que sí podemos decir ahora es que el peligro en Afganistán ha entrado en una nueva dimensión", destacó. Hace tiempo que agentes de Inteligencia advirtieron que los talibanes se están reorganizando. Núcleos de combatientes continúan activos en el país después de que Estados Unidos acabó con el régimen radical islámico a fines de 2001.
Trabajadores extranjeros y tropas de la ISAF han sido blanco de ataques en los últimos meses. Hace dos meses, el cuartel general de la fuerza internacional fue atacado con un lanzacohetes, aunque nadie resultó herido. En la actualidad, Alemania y Holanda tienen el control semestral de la ISAF, compuesta por 4.700 efectivos de 28 países que ayudan a las autoridades afganas a mantener la seguridad. (Télam)







