06 Junio 2003 Seguir en 
JERUSALEN.- El brillo de la cumbre sobre Medio Oriente encabezada por Estados Unidos comenzó a desvanecerse ayer, después de que el presidente palestino, Yasser Arafat, dijo que Israel no ofreció nada tangible. Apenas un día después de que los primeros ministros palestino e israelí, Mahmud Abbas y Ariel Sharon, respectivamente, se comprometieron ante el presidente de EE.UU., George W. Bush, a cumplir con la "hoja de ruta", sectores de línea dura de ambos bandos prometieron combatir al plan de paz diseñado por EE.UU., la Unión Europea, la ONU y Rusia. Arafat, quien fue excluido de las históricas conversaciones tripartitas, dijo que los asentamientos israelíes que Sharon prometió eliminar no tienen ningún valor político ni territorial. Se trata de edificaciones asentadas en Cisjordania sin autorización del gobierno israelí.
Por su parte, Abbas lanzó un llamamiento a poner fin a la insurrección palestina, para poder alcanzar el ansiado Estado palestino independiente en 2005, de acuerdo con el diseño de la "hoja de ruta". Sin embargo, tras los discursos de clausura de la cumbre, militantes palestinos prometieron continuar sus ataques, y los colonos judíos aseguraron que se mantendrán firmes en las tierras ocupadas. Ayer, dos miembros de la resistencia islámica Hamas murieron alcanzados por disparos israelíes en Tulkarem, norte de Cisjordania. (Reuter)
Por su parte, Abbas lanzó un llamamiento a poner fin a la insurrección palestina, para poder alcanzar el ansiado Estado palestino independiente en 2005, de acuerdo con el diseño de la "hoja de ruta". Sin embargo, tras los discursos de clausura de la cumbre, militantes palestinos prometieron continuar sus ataques, y los colonos judíos aseguraron que se mantendrán firmes en las tierras ocupadas. Ayer, dos miembros de la resistencia islámica Hamas murieron alcanzados por disparos israelíes en Tulkarem, norte de Cisjordania. (Reuter)







