La vida diaria en las ciudades de nuestra provincia se ha convertido en un verdadero caos. Los municipales viven de paro; reclaman lo suyo, pero torturan a los contribuyentes con gomas quemadas o ruidosas protestas. Los políticos ocupan los espacios públicos para hacer propaganda como si fueran dueños de la ciudad. Los remises truchos circulan sin patente, sin seguro, sin luces, en un estado deplorable, y cometen toda clase de infracciones, todo ello ante la vista gorda de los temerosos municipales encargados de controlarlos. Los municipios tienen las calles destruidas, sin luz y sin carteles indicadores, los basurales crecen sin que nadie los detenga, y el resto de las calles son una mugre llena de aguas servidas y la lista sigue. Nuestra histórica plaza Independencia es un verdadero asco, fruto de la total falta de acción del municipio y de las interminables protestas. Luchemos para lograr que los futuros gobernantes sean honestos, justos y capaces de terminar con tanta corrupción, ilegalidad y marginación. Luchemos para que los responsables, devuelvan lo que robaron, o paguen en la Justicia los desmanes que cometieron, y sobre todo para que en todos los ámbitos se haga cumplir la ley.
Pablo Cotella
pablocotella@hotmail.com
PRESIDENTE "GASTISTA"
No soy peronista, pero entiendo que los argentinos debemos estar atentos a las críticas indebidas y apresuradas al presidente Kirchner que tienden a restarle credibilidad y eficiencia a su gobierno. En el Panorama Económico del 2/6, Pablo Kandel critica al Presidente "por haberse enrolado en una actitud gastista" y descalifica la solución que ha dado a los problemas sociales de Entre Ríos y Formosa. Al margen de la falsedad del "desahogo de caja" y de la plata que el fisco "recibió en carretilla", quiero destacar que el Presidente usó los fondos del Estado de conformidad con la Constitución para cubrir un gasto urgente de naturaleza social que siempre deben tener prevalencia a los del circuito económico. A pocos días de gobierno, ha exhibido una bienvenida orientación en defensa real y efectiva de los derechos humanos fundamentales que nunca han sido atendidos por el circuito financiero ni menos por los inversores. Si hay superávit fiscal y hay dinero -como afirma el columnista-, lo razonable es solucionar problemas sociales, prioritariamente los de salud, alimentación y educación, y no destinarlo a proteger a la patria financiera. El comportamiento del Presidente acredita que ha cumplido con la obligación constitucional de promover el bienestar general establecida en el Preámbulo y está muy lejos de ser "destructor", como afirma el periodista, al compararlo con "un huracán" sureño.
Julio Matías Prebisch
San Martín 866 (4º "D")
S. M. de Tucumán
ENTRE TODOS
Mucha gente cree que cambiar la actual situación es imposible. Si lo intentaran, se darían cuenta de que están ocurriendo hechos positivos que necesitan crecer y mantenerse con ayuda de una participación activa, como es la ayuda a Santa Fe y a los desposeídos, que muchas veces pasa inadvertida. No podemos seguir contemplando cómo suceden las cosas mientras esperamos al hombre providencial que nos salve de la tormenta. Cada uno de nosotros debe empezar a actuar para que esto cambie. Entre todos podemos. Esa debería ser la consigna que nos oriente hacia el futuro que queremos conseguir. No es una simple frase declamativa. Es necesario dar lo mejor de nosotros, no lo peor, como la politiquería mentirosa e hipócrita a que nos tienen habituados los que se organizan por otros intereses que no son los nuestros. Debemos exigir nuestros derechos sin violencia, unidos; asumiendo con firmeza nuestro derecho a una vida digna para todos. Es hora de que comencemos a hacernos cargo.
Javier Astigarraga
jastigarraga@arnet.com.ar
EL DESAGIO
Con la complacencia legislativa, el PE dispuso medidas que perjudican a los demás, como la de autorizar a cobrar los servicios con desagio. Se argumenta la necesidad de compensar las pérdidas sufridas por las empresas al recibir los Bocade y de evitar acciones judiciales más gravosas para el Estado. Pero nada se dice del enorme deterioro en la economía de bolsillo de la gente, que sufrió pérdidas no compensables en sus magros ingresos al recibir el pago de sus salarios en monedas espurias y de su imposibilidad de recurrir a la Justicia para hacer valer sus derechos, ya sea por lo oneroso o porque simplemente no creen en esta. EDET implementó la medida sin siquiera estar oficialmente publicada y como ocurrió con los aumentos y retroactivos indebidos no habrá retroceso ni devolución alguna. Lo razonable hubiera sido fijar la fecha de corte con bastante anterioridad, dar tiempo de acomodarse al mercado y permitir a la gente hacer sus propias previsiones, evitando los consabidos trastornos.
Edmundo H. Romano
Balcarce 221
S. M. de Tucumán
PAMI
Soy afiliado del PAMI y no recibo la atención que por ley me corresponde. Me amputaron la pierna izquierda por ser diabético y pese a que necesito permanentemente los servicios de farmacia, en Monteros no los hay. El 26 de agosto de 2002 me enviaron una prótesis que no es apta para mi problema. La devolví y ahora no consigo que me entreguen la que corresponde. Me dicen que no hay presupuesto. No entiendo tal respuesta puesto que conozco a través de los medios periodísticos que a Tucumán se le asignan $ 2 millones mensuales. Pido que solucionen no sólo mi problema, sino también el de los demás jubilados de nuestra provincia.
Juan Angel Rodríguez
Rivadavia 535
Monteros (Tucumán)
EL CORTE
Para los vecinos de la rotonda de El Corte es un tiempo de regocijo. Las nuevas autoridades del municipio dispusieron la prohibición de esa suerte de feria caótica, casi vandálica, de vehículos que impuso el ritual de interrumpir la circulación. Se promovían en el lugar beberajes, y los vecinos eran agredidos con ruidos inmoderados. Esta "movida" auspiciada y alentada se ignora por cuál autoridad, privaba el descanso en esta zona durante cuatro días de la semana, desde la 1 hasta las 8. No es cuestión de aplaudir medidas restrictivas a la diversión de los jóvenes, principales beneficiados de la franquicia, pero sí de actuar cuando se violan los márgenes de convivencia en una sociedad civilizada. Contemplar escenas deplorables dentro y fuera de los coches y espectáculo de muchachas y muchachos alcoholizados sobre el césped, no es en absoluto gratificante. Una medida de la intendencia y de la Policía provincial que merece reconocimiento de la sociedad. Esperamos se mantenga con todo rigor a lo largo del tiempo.
Adrián Mangini
San Pablo 80
Yerba Buena-Tucumán







