04 Junio 2003 Seguir en 
El oráculo de Delfos, en la antigua Grecia, afirmaba que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Pareciera que los tucumanos estamos condenados a ser siempre la extensión de la regla, porque tropezamos crónicamente con la misma piedra. Se sabe desde hace años que una de las principales causas de las inundaciones estivales que ha padecido nuestro territorio es la tala indiscriminada, pero muy poco se ha hecho al respecto.
La Sociedad de Fomento "El Corte", de Yerba Buena, ha denunciado la persistente tala en la Reserva Horco Molle de la UNT. Según la entidad, las motosierras no descansan y derriban cientos de eucaliptos que fueron plantados por el rector Horacio Descole hace 60 años. Y antes se observaron incontables camiones que transportaban rollos de pinos en gran cantidad. Lo grave de la denuncia es que esta "matanza" de árboles se realiza en terrenos que pertenecen a la Universidad Nacional de Tucumán, lo que contradice, además, el apelativo de reserva.
Parte de Yerba Buena quedó bajo las aguas y el lodo en las últimas inundaciones. Si seguimos depredando la naturaleza en forma vergonzosa, ante la mirada impávida de las autoridades y no se sanciona con dureza a los taladores, no sólo seguiremos tropezando con la misma piedra, sino que expondremos a los tucumanos a una nueva catástrofe.
La Sociedad de Fomento "El Corte", de Yerba Buena, ha denunciado la persistente tala en la Reserva Horco Molle de la UNT. Según la entidad, las motosierras no descansan y derriban cientos de eucaliptos que fueron plantados por el rector Horacio Descole hace 60 años. Y antes se observaron incontables camiones que transportaban rollos de pinos en gran cantidad. Lo grave de la denuncia es que esta "matanza" de árboles se realiza en terrenos que pertenecen a la Universidad Nacional de Tucumán, lo que contradice, además, el apelativo de reserva.
Parte de Yerba Buena quedó bajo las aguas y el lodo en las últimas inundaciones. Si seguimos depredando la naturaleza en forma vergonzosa, ante la mirada impávida de las autoridades y no se sanciona con dureza a los taladores, no sólo seguiremos tropezando con la misma piedra, sino que expondremos a los tucumanos a una nueva catástrofe.







