04 Junio 2003 Seguir en 
Mientras se define la situación procesal del único detenido por el brutal crimen de Barrio Norte, se abrieron nuevas líneas investigativas, tendientes a tratar de identificar a nuevos sospechosos. La Policía y la Justicia tienen aún demasiadas dudas sobre la supuesta responsabilidad del mensajero César Tello Asad, y se piensa que podría haber un psicópata suelto en la zona.
Para decidir si Tello Asad seguirá preso o si recuperará la libertad, la fiscal Joaquina Vermal y el secretario Ernesto Baaclini esperan recibir en los próximos días los informes periciales que se realizan en base a muestras tomadas en la casa de Olga Beatrice de Borghesio, en Santa Fe 973.
Si bien la Policía tiene algunos elementos para sospechar de Tello Asad, por su proximidad con la víctima (le hacía mandados), hay todavía demasiadas dudas.
Un dato al que hasta ahora no se le había dado mucha importancia abrió un nuevo frente en la pesquisa.
Unos diez días antes del crimen, ocurrido el lunes 26 de mayo, dos hombres se llevaron de la casa de la víctima el aparato de la alarma. Lo hicieron luego de un par de incursiones en la vivienda, cuando supuestamente inspeccionaban el sistema satelital. Pero la empresa dijo que no había ordenado el retiro del aparato. El dato fue confirmado por Tello Asad, quien le habría sugerido a la víctima, a quien llamaba "Nona", que averiguara en la empresa sobre esa operación, según él mismo declaró.
Una hipótesis
El primer paso será, entonces, tratar de identificar a esos dos hombres e investigar si en realidad no habían estado preparando el terreno para el atraco.
Ayer la Fiscalía recibió un informe pericial que confirma que la víctima no sufrió abuso sexual. Si bien eso estaba descartado desde el primer momento, ahora quedó certificado oficialmente.
Esta semana, en tanto, llegaría a Tucumán la única hija de la víctima, Ida Borghesio, quien vive en España y no pudo hacerlo antes porque su hija de 13 años padece una enfermedad.
Para decidir si Tello Asad seguirá preso o si recuperará la libertad, la fiscal Joaquina Vermal y el secretario Ernesto Baaclini esperan recibir en los próximos días los informes periciales que se realizan en base a muestras tomadas en la casa de Olga Beatrice de Borghesio, en Santa Fe 973.
Si bien la Policía tiene algunos elementos para sospechar de Tello Asad, por su proximidad con la víctima (le hacía mandados), hay todavía demasiadas dudas.
Un dato al que hasta ahora no se le había dado mucha importancia abrió un nuevo frente en la pesquisa.
Unos diez días antes del crimen, ocurrido el lunes 26 de mayo, dos hombres se llevaron de la casa de la víctima el aparato de la alarma. Lo hicieron luego de un par de incursiones en la vivienda, cuando supuestamente inspeccionaban el sistema satelital. Pero la empresa dijo que no había ordenado el retiro del aparato. El dato fue confirmado por Tello Asad, quien le habría sugerido a la víctima, a quien llamaba "Nona", que averiguara en la empresa sobre esa operación, según él mismo declaró.
Una hipótesis
El primer paso será, entonces, tratar de identificar a esos dos hombres e investigar si en realidad no habían estado preparando el terreno para el atraco.
Ayer la Fiscalía recibió un informe pericial que confirma que la víctima no sufrió abuso sexual. Si bien eso estaba descartado desde el primer momento, ahora quedó certificado oficialmente.
Esta semana, en tanto, llegaría a Tucumán la única hija de la víctima, Ida Borghesio, quien vive en España y no pudo hacerlo antes porque su hija de 13 años padece una enfermedad.
Lo más popular
Ranking notas premium







