"Estoy conforme como soy y nunca me sentí discriminada"

"Estoy conforme como soy y nunca me sentí discriminada"

Lucrecia Jordanoff se ganó el corazón de los tucumanos como ejemplo de fortaleza. La joven dice que tiene todo lo que necesita: amor y apoyo de sus seres queridos. En LAGACETA.com, los lectores demostraron su admiración con los mensajes.

20 Diciembre 2010
Así como miles de personas se conmovieron con la historia de Lucrecia Jordanoff (14/12/10, LA GACETA), ahora es ella quien llora de emoción al leer los mensajes que le dejaron en LAGACETA.com. Lilum, la primera en escribir en la web, dice: "conozco a Lucrecia desde el prejardín, ella también toca el órgano con sus piececitos". "Sí, es cierto. Pero era muy chica? ya no toco", aclara con humildad la adolescente, más interesada en ser buena madrina que concertista.

Su pequeño pie izquierdo es todo lo que necesita para darle la mamadera a Santiago Elías, hijo de su mejor amiga y compañera de colegio de toda la vida. Su comadre, Lourdes Jiménez, le deja el bebé con confianza. Sabe que usando sus dedos como pinzas, Lucre le dará de comer el yogur con cucharita y cuando tenga sueño, lo acunará en el moisés suave y tibio en que se convierten sus piernas.

"Lucre es la mejor madrina que he conocido. Hace poco, le dejé el bebé porque tenía que llevar a mi hermanito al jardín y cuando volví ella ya le había dado de comer y lo había hecho dormir. Otras veces se duermen los dos viendo ?Casi Ángeles?", agrega.

Tiene carácter la nena

Ahora todo es alegría, pero hace un año, cuando su compañera del colegio Presentación de María le confesó que estaba embarazada, Lucre se enojó mucho. "La quería matar", recuerda. "Pero después dije ?bueh? supongo que voy a ser la madrina ¿no? Y de desde entonces la acompañé a todas las ecografías", agrega sonriente.

"Mi amiga tiene carácter fuerte. Una vez se enojó con la madre porque la había dejado sola en la casa. Pidió un taxi, le dijo al conductor que la ayude a meter en el baúl su silla de ruedas, y se mandó sola a la casa de su abuela", relata Lourdes.

Los amigos de Lucre son su fuerte en la vida. Como cualquier chico, se comunica por celular, que ella atiende en altavoz. "Hasta que me operaron hace un mes me ponía el teléfono en la oreja, pero ahora no puedo agacharme mucho. Caminaba dando saltitos y comía con los cubiertos sola, lo voy a volver a hacer a partir de abril", explica.

La habitación de Lucrecia es la más grande la casa. Ella pidió que se la ampliaran para poder moverse en la silla de ruedas. Pero el resto de la vivienda es pequeña. "No me hace falta nada, gracias a Dios, sólo me gustaría tener una casa más grande para poder desplazarme con la silla", aclara. Lucrecia vive en el modesto barrio Vial II, de Villa Carmela, con su mamá, María Fernanda Barrionuevo, y sus hermanos Micaela, de 15 años, y Cristo, de ocho.

Sus amigos son tantos que no entran en la casa. Casi todos son varones, además de Lourdes y algunas chicas más. "Salimos, me visitan en casa? El Día del Amigo nos fuimos al parque 9 de Julio pero antes pasamos por el cementerio a visitar a Noelia, una compañera que se mató hace tres años", recuerda con tristeza. Enseguida las caritas que le dedica su ahijado le devuelven esa sonrisa pícara y esos ojos huidizos que buscan perderse debajo de la alfombra cada vez que la alaban mucho.

Que vengan los Reyes

Lucrecia espera que el 5 de enero los Reyes Magos le regalen un buen diagnóstico en el hospital Garrahan, adonde viajará a hacerse un control después de dos grandes operaciones en su espalda para corregir una escoliosis grave que pasó de 115 a 55 grados. En cuanto a tener dos prótesis que reemplacen los brazos y manos, sin los que nació (amelia), dice que no le interesa ("estoy acostumbrada a hacer todo con los pies"). Tampoco desea alargar su pierna derecha, que la tiene muy corta, porque para ello habría que amputar, y ella no quiere perder la sensibilidad de sus dedos del pie. "Estoy conforme como soy. Tengo muchos amigos y nunca me sentí discriminada", dice.

Lucrecia quiere estudiar Ciencias Económicas el año que viene y además trabajar en un súper. La abanderada del colegio se despide del año con el deseo de seguir aprendiendo lo que hacen los demás pero de un modo distinto. Como le dice su mamá: "esto se hace así, vos fijate cómo lo hacés". "Algún día me gustaría vivir sola", dice sonriendo.

Mensajes de lectores en LAGACETA.com
Aliento.- Ni bien apareció la nota de Lucrecia en LAGACETA.com, los lectores dejaron su mensaje de aliento y hablaron de ella como un ejemplo de vida.

Valentía.- "Simplemente me quedé sin palabras con esta nota. Quiero felicitar a la madre de Lucrecia por criar a una adolescente tan valiente, es el ejemplo de muchos chicos." (melisa dg).

No todo está perdido.- "Conmovedor, un ejemplo para la juventud. Pero las felicitaciones no deben ser sólo para Lucrecia sino para la mamá que la formó y la escuela que no la discriminó, lo que no es común; en estos casos la experiencia es otra. Y sus compañeros... Che, esto demuestra que no todo está perdido". (frank_co ).

Ejemplo.- "Lucrecia: sos un verdadero ejemplo para todos!!! Deberías dictar talleres en todos los colegios como ejemplo de perseverancia!!". (gastyh)

Mire la entrevista filmada a Lucrecia Jordanoff en LAGACETA.com

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