14 Diciembre 2010 Seguir en 
LOS ÁNGELES.- Natalie Portman, la actriz de voz dulce y apariencia aniñada, se ha hecho mayor con un oscuro personaje que la coloca camino del Oscar. "Black Swan" supone también todo un cambio en su vida.
Durante el rodaje conoció a su nueva pareja, el bailarín francés Benjamin Millepied. Él se encargó de coreografiar la película y de asesorar al director, Darren Aronofsky. Para Portman fue un comienzo duro. Hizo ballet hasta los 13 años, pero según ha reconocido en numerosas entrevistas, perdió la práctica y le fue muy duro volver a ponerse un tutú y calzarse las zapatillas. Necesitó la ayuda de Millepied y acabó por enamorarse de él.
La nueva Portman, sin embargo, no viene exenta de polémica. Las cadenas de televisión estadounidenses se preguntan qué tipo de mujer es esta renacida actriz y qué mensaje transmite a las jóvenes que la admiran. "ABC News" reflexionaba el sábado: "¿Promueve Portman en 'Black Swan' los desórdenes alimenticios?"
En el filme, su personaje muestra signos de anorexia. Para preparar el personaje, Portman perdió nueve kilos. Ella lo ha justificado por "exigencias del guión". Según ha revelado en la gira de promoción, el director Aronofsky le preguntó: "¿cuánto crees que puedes adelgazar sin ponerte enferma?".
Pero aquí no acaba la transformación. En un calculado movimiento publicitario, Portman aceptó protagonizar un strip-tease parcial, sobrio pero sensual, para "The New York Times". Sentada en una silla, vestida como Gilda, con raso negro y peluca rubia, se quita los guantes de seda y se queda en corsé y liguero, mirando al infinito. El video forma parte de una selección de las 14 caras más poderosas del nuevo Hollywood. Esta madurez artística de Portman la ha llevado, finalmente, a ser la nueva musa de Dior. Apareció junto al diseñador John Galliano en la apertura de la nueva tienda de la casa de modas en Nueva York. (Especial)
Durante el rodaje conoció a su nueva pareja, el bailarín francés Benjamin Millepied. Él se encargó de coreografiar la película y de asesorar al director, Darren Aronofsky. Para Portman fue un comienzo duro. Hizo ballet hasta los 13 años, pero según ha reconocido en numerosas entrevistas, perdió la práctica y le fue muy duro volver a ponerse un tutú y calzarse las zapatillas. Necesitó la ayuda de Millepied y acabó por enamorarse de él.
La nueva Portman, sin embargo, no viene exenta de polémica. Las cadenas de televisión estadounidenses se preguntan qué tipo de mujer es esta renacida actriz y qué mensaje transmite a las jóvenes que la admiran. "ABC News" reflexionaba el sábado: "¿Promueve Portman en 'Black Swan' los desórdenes alimenticios?"
En el filme, su personaje muestra signos de anorexia. Para preparar el personaje, Portman perdió nueve kilos. Ella lo ha justificado por "exigencias del guión". Según ha revelado en la gira de promoción, el director Aronofsky le preguntó: "¿cuánto crees que puedes adelgazar sin ponerte enferma?".
Pero aquí no acaba la transformación. En un calculado movimiento publicitario, Portman aceptó protagonizar un strip-tease parcial, sobrio pero sensual, para "The New York Times". Sentada en una silla, vestida como Gilda, con raso negro y peluca rubia, se quita los guantes de seda y se queda en corsé y liguero, mirando al infinito. El video forma parte de una selección de las 14 caras más poderosas del nuevo Hollywood. Esta madurez artística de Portman la ha llevado, finalmente, a ser la nueva musa de Dior. Apareció junto al diseñador John Galliano en la apertura de la nueva tienda de la casa de modas en Nueva York. (Especial)







