08 Diciembre 2010 Seguir en 
Bajo un colchón de paraguas, miles de peregrinos que habían llegado en las primeras horas del día al santuario de La Reducción, en Lules, escucharon la misa a cargo del arzobispo Luis Villalba, en el marco de la celebración mundial de la solemnidad de la Inmaculada Concepción. Durante la Eucaristía, que empezó a las 9, el sacerdote volvió a repudiar el aborto y llamó a los fieles a "recuperar la cordura".
Villalba señaló que la festividad de hoy es un buena oportunidad para reflexionar sobre el aborto, apoyar a las mujeres embarazadas y no buscar "subterfugios jurídicos" para avalar su legalización. "Debemos tomar conciencia de que allí hay una vida a la que no se puede eliminar", resaltó.
La homilía del arzobispo fue seguida de cerca por los fieles que habían llegado a ese lugar desde diferentes puntos de la provincia, caminando o en otros vehículos. Los que arribaron anoche se instalaron en carpas, aunque la gran mayoría no estaba preparada para las lluvias de esta mañana.
Tras las palabras de Villalba, la Virgen salió en procesión y entonces la gente formó una extensa fila para tocarla y tomar gracia. El dogma de la Inmaculada Concepción afirma que María fue preservada del pecado desde el momento de su concepción, es decir, desde el instante en el que comenzó su vida humana.
Los principales santuarios se encuentran en La Reducción y en Concepción. Además, miles de personas se dirigen a adorar a la Virgen a San Fernando del Valle de Catamarca. En Lules, hay celebraciones a las 12, a las 17.30 (seguida de la procesión) y a las 20, que será la última. LA GACETA ©






