Asesinaron a una mujer en su casa para robarle

Los vecinos de Barrio Norte se mostraron horrorizados por el terrible hecho. Los asesinos se llevaron documentación y joyas, pero dejaron el dinero.

TRABAJO PERICIAL. Arriba, los investigadores ingresan en el domicilio de Santa Fe 973 para levantar huellas. CONSTERNADOS. Abajo, todos los chicos de la cuadra eran muy amigos de la nieta de la víctima, y no podían creer lo que había sucedido.
TRABAJO PERICIAL. Arriba, los investigadores ingresan en el domicilio de Santa Fe 973 para levantar huellas. CONSTERNADOS. Abajo, todos los chicos de la cuadra eran muy amigos de la nieta de la víctima, y no podían creer lo que había sucedido.
28 Mayo 2003
La soledad y la excesiva confianza habrían sido los desencadenantes del terrible asesinato de una mujer de 67 años, a la que un grupo de delincuentes le robó algunos documentos de valor y joyas. La víctima fue atacada en su casa de Santa Fe 973, y recibió tres puntazos en el cuello, además de un fuerte golpe en la cabeza.
El cuerpo fue hallado ayer a las 9.30 por vecinos preocupados porque no veían a Olga Beatrice de Borgessi desde el sábado pasado. "Ella venía todas las tardes, y por las mañanas yo la llamaba después de las 10. Pero hoy (por ayer) vino la empleada diciendo que no podía abrir la puerta. Entonces nos subimos por la pared de un vecino y la vimos tirada", le contó a LA GACETA Alicia Luaces, quien tiene su farmacia en Salta al 700, a metros de la casa de la víctima.
Doña Olga quedó viuda hace alrededor de 18 años, y hasta octubre de 2001 vivió con su hija, Ida Estela Borgessi, con su yerno y con su nieta Paola Espasa, de 13 años. Pero ellos se fueron a vivir a España, y la mujer prefirió quedarse, para no molestar, según contaron algunos chicos del barrio que conocían a Paola.

Consternados
Yanina, Violeta, Julieta y Luciano contaron que la "abuela", como la llamaban los chicos de la zona, estaba preparando un viaje a España para el año que viene, para festejar los 15 años de su nieta. "Hablaban por teléfono muchas veces; siempre nos contaba cosas de Paola, que era muy amiga nuestra", dijeron.
Los adolescentes, consternados, afirmaron que doña Olga debe haber conocido al asesino. "Ella era muy buena y confianzuda; abría la puerta sin problemas, y la deben haber estado espiando", señalaron.
La víctima cobró la semana pasada su pensión ($ 900), y también la diferencia del 13% que se descontó de los haberes a jubilados y estatales nacionales (unos $ 3.000). Además, la mujer habría tenido joyas, aunque las más valiosas estaban en una caja de seguridad bancaria. Los documentos y las alhajas desaparecieron; no así el dinero, que estaba oculto en una caja. Los hombres trabajaron tranquilos, pero no se llevaron tampoco unos $30 que había sobre una mesada.El crimen, según la estimación del médico policial Claudio Jerez, se habría producido el lunes al mediodía. El cuerpo fue hallado cerca de la puerta de entrada y, aparentemente, la víctima no se habría resistido, ya que no había signos de violencia.
La empleada doméstica de la mujer iba a la casa los martes y viernes, y tenía las llaves de la puerta de entrada. Sin embargo, las sospechas no se centraban en ella, aunque sí fue interrogada.
La casa estaba cerrada. La puerta principal estaba sin llave, pero la cerradura de seguridad estaba trabada y desde afuera no podía abrirse. Adentro estaba todo revuelto. Los pesquisas que comanda el comisario Marcial Escobar trabajan para tratar de identificar a los asesinos (serían al menos dos personas). Hasta ahora sólo cuentan con algunas huellas digitales y con datos dispersos, ya que ningún vecino vio movimientos extraños en los últimos días. La investigación está en manos de la fiscal Joaquina Vermal y del secretario Ernesto Baaclini, quienes esperan recibir los primeros informes periciales entre hoy y mañana.

La inseguridad reina en la zona


El asesinato de Olga Beatrice de Borgessi conmocionó a los vecinos de Barrio Norte, pero no los sorprendió totalmente. "Hay demasiados robos y asaltos, las luces de la calle no andan bien y no hay presencia policial", se quejó un hombre que prefirió no dar a conocer su identidad.
Doña Sarita, que vive al lado de la casa de la víctima, contó que lo más común es que haya arrebatos y asaltos en la calle, pero no en las viviendas.
Sin embargo, el bioquímico Daniel Asaf, uno de los que encontró el cuerpo de doña Olga, fue asaltado en su consultorio hace casi un mes, por delincuentes que se llevaron equipos y dinero.
Uno de los problemas más frecuentes que cuentan los vecinos es el de los robos de pasacintas y ruedas de los autos que quedan estacionados en la calle. Todas las personas consultadas dijeron que el alumbrado público es muy deficiente, y que las lámparas funcionan irregularmente. Por la zona transitan, sin problemas, según aseguraron los vecinos, gran cantidad de motoarrebatadores, que inclusive se ensañan con los paseantes de la plaza Urquiza.

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